- Después de cinco años de lucha de sus pobladores
Arlen CerdaCORRESPONSAL / [email protected]
En seis meses, unas 150 familias de la comarca El Capulín, ubicada en el kilómetro 40 de la carretera Granada – Masaya, recibirán agua en sus casas, luego de luchar durante cinco años ante la Alcaldía Municipal para lograr un proyecto de abastecimiento que inició esta semana.
El proyecto consiste en la perforación de un pozo de 100 pies de profundidad, la construcción de un tanque para almacenar diez mil galones de agua y la instalación de una red de distribución. Éste costará dos millones 177 mil córdobas y estará listo en 194 días.
El inicio de la obra fue celebrado en días pasados por habitantes de la zona con un acto al que asistió el alcalde Álvaro Chamorro Mora, quien aseguró a los pobladores que el desarrollo de las comunidades rurales es una de las prioridades de su gobierno.
Melania Estrada, presidenta de la Directiva Comunal que gestionó el proyecto, agradeció el inicio de éste.
Mientras otros pobladores aprovecharon para señalar el pésimo estado del camino, una demanda que el alcalde escuchó, pero no se comprometió a resolver “por ahorita”.
DÉCADAS SIN AGUA
Josefa Sandino ha vivido 60 años en la comarca El Capulín, y asegura que hace más de diez años que no ve “ni una gota de agua” en el grifo del patio de su casa porque las tuberías conectadas a un pozo, ubicado a unos cuatro kilómetros de su vivienda, no “bombean” el vital líquido.
“En los años ochenta nos instalaron el agua, pero llegaba muy fuerte y lo que nos caía era espuma, pero teníamos. Ahora, de los noventa para adelante no llenamos ni un balde con el agua que a veces llega al chorro”, asegura Sandino.
A juicio de la mujer, que pertenece a un comité que dará seguimiento al proyecto hasta que éste finalice, es la alta demanda del servicio lo que impide que el agua no dé para todos, por eso sólo la mitad de las 400 familias que viven en la zona reciben agua con regularidad.
El resto, como doña Josefa, a diario desde las tres de la madrugada acarrea hasta cuatro barriles con agua que compran entre cinco y 15 córdobas en otro pozo ubicado a cuatro o siete kilómetros de sus viviendas, atravesando el camino de la comarca más dos kilómetros sobre la carretera Granada – Masaya.
