María José Uriarte [email protected]
El ex Procurador General de la República, Francisco Fiallos, considera que la retención de la ex primera dama, María Fernanda Flores de Alemán por parte de autoridades de Estados Unidos al ingresar a ese país, se debe a una acusación que todavía no es efectiva, pero de la que existen suficientes elementos de prueba.
Antes de ser removido de su cargo, en diciembre del 2003, Fiallos anunció la apertura de un juicio en Panamá en contra de la esposa del ex presidente Arnoldo Alemán por lavado de dinero, que incluiría a José Antonio Flores Lovo, padre de la ex primera dama.
Recordó que cuando ejerció como procurador, preparó en conjunto con la Secretaría de Justicia de Estados Unidos, ese juicio, y para ello, también conversó con el Procurador General de los Estados Unidos de ese tiempo, John Ascrotf, pero que por motivos que desconoce, el proceso se detuvo, y que la retención de Flores de Alemán, se podría vincular a una posible reapertura del caso.
“Hay una situación interna en Estados Unidos, mediante la cual el Departamento de Estado y la Secretaría de Justicia se coordinan, me imagino que algo de eso debe de haber visto, porque yo trabajé con el Procurador General de los Estados Unidos, y estaríamos preparados ya, todas las investigaciones, todas las pruebas, y ya se iba a iniciar ese juicio cuando yo salí”, comentó Fiallos.
ACUSACIÓN
Dijo que para ese tiempo existían pruebas testificales, documentales y de todo tipo, y que los delitos que se le imputarían eran por malversación de fondos, tráfico ilegal de dinero, entre otros aspectos.
La investigación realizada por la Fiscalía Especializada en Asuntos Relacionados con Drogas de Panamá, el 24 de julio de 2002, de acuerdo a publicaciones de ese año, señalaba que un par de semanas antes del destape de “la huaca”, el ex presidente Arnoldo Alemán, trasladó 3.9 millones de dólares que tenía en el Banco Aliado de Panamá, en cuentas de la Fundación Democrática Nicaragüense (FDN), a nombre de una sociedad llamada Nicstate Development, a cuatro sociedades vinculadas a su suegro, José Antonio Flores Lovo.
El ahora embajador, expresó que no tenía idea que quién había detenido ese proceso, porque dejó el cargo, no obstante, en ese tiempo las versiones eran que la acusación se suspendió porque existían acercamientos entre el Gobierno y el líder del PLC, además que el presidente Enrique Bolaños no estaba de acuerdo en que se involucrara en esa confrontación a Flores, por ser una dama.