- Sufre infarto cerebral un día antes de un fallo judicial
AFP
SANTIAGO.- El ex dictador chileno Augusto Pinochet sufrió este martes un infarto cerebral y fue internado en el Hospital Militar, en vísperas de que la Corte de Apelaciones de Santiago estudie su desafuero para someterlo a juicio por los crímenes de la “Operación Colombo”.
El general Pinochet, de 89 años, perdió el conocimiento en su residencia del barrio de La Dehesa, al este de la capital chilena, desde donde sus familiares lo trasladaron hasta el hospital, informaron fuentes médicas.
Un boletín médico emitido al comienzo de la tarde dijo que Pinochet “ha evolucionado favorablemente, se encuentra estable y permanecerá hospitalizado para observación”, después de sufrir “un nuevo episodio de pérdida transitoria de conciencia”.
Ésta es la segunda crisis que enfrenta Pinochet en poco más de un mes, después que el pasado 19 de mayo se desvaneció mientras se hallaba en su residencia de la costa, 100 km al oeste de Santiago, desde donde fue llevado al Hospital Militar.
“Estaba tomando desayuno cuando se desvaneció y perdió el conocimiento por unos 30 minutos”, relató su hijo Marco Antonio Pinochet Hiriart, al retirarse del hospital.
La nueva crisis se produjo un día antes de que la Corte de Apelaciones de Santiago inicie sus audiencias para estudiar un pedido de desafuero contra el ex dictador.
El desafuero privaría a Pinochet de su inmunidad, para someterlo a juicio por los presos políticos muertos y 119 desaparecidos durante un plan represivo de 1975 que los servicios de inteligencia de la dictadura bautizaron como “Operación Colombo”.
La Corte de Apelaciones ya aprobó el desafuero del ex dictador (1973-1990) el pasado 7 de junio para que sea enjuiciado bajo la acusación de fraude tras el descubrimiento de sus cuentas secretas en Estados Unidos.
La Corte acogió esa vez la petición de desafuero que planteó el Servicio de Impuestos Internos (SII), por 21 votos contra cuatro.
Las cuentas secretas de Pinochet en el Riggs Bank y otros bancos de Estados Unidos fueron reveladas por una comisión investigadora del Senado norteamericano hace 11 meses y en Chile la investigación quedó en manos del juez Sergio Muñoz, quien pidió su desafuero y estimó sus bienes en 17 millones de dólares.
La operación represiva trascendió en julio de 1975, cuando el régimen de Pinochet informó que los cadáveres de 119 miembros del MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria) habían aparecido en Argentina y Brasil, como consecuencia de disputas internas en esa organización guerrillera.
