- Quieren evitar que el agua pase de necesidad a mercancía
Wilder Pérez [email protected]
El derecho humano al agua y la garantía del acceso al vital líquido, es la principal preocupación del Tribunal Centroamericano del Agua, en un taller sobre el tema que se desarrolla desde ayer en Managua.
Según los datos del Tribunal, el 35 por ciento de los habitantes de Centroamérica, es decir 15 millones de personas, no tienen acceso al agua potable, y el 70 por ciento de los recursos hídricos se utilizan en la agricultura, un modelo que no tiene como prioridad el consumo humano.
El taller, titulado “El derecho humano al agua en la agenda política centroamericana”, está dirigido esencialmente a políticos y procuradores de la región, con el fin de que los estados garanticen el servicio del agua y la establezcan como un derecho público.
Al respecto, Javier Bogantes, director del Tribunal, comentó que “la forma idónea para poder asegurar el abastecimiento a todas las poblaciones es el fortalecimiento de las instituciones públicas encargadas de prestar este servicio y de proteger el recurso”.
La preocupación es que los distintos países del istmo centroamericano podrían estar enfrentando un proceso de privatización del agua, ya sea por vía directa o indirecta. En el segundo caso hay estrategias como concesiones y distribución en botellas.
PRIVATIZACIÓN MAL VISTA
“Las vías de concesiones o de los procesos de privatización, entran en una lógica que se maneja por otros valores, los valores del mercado, de costo-beneficio, y hay que entender que estas compañías tienen que competir, porque es la lógica del mercado, y los valores prioritarios ya no son humanistas, del bien público, de que todo el mundo tenga derecho de acceso al agua, sino los valores de las ganancias”, comentó Bogantes.
El director ejemplificó con el agua embotellada, ya que ésta, por problemas de costos de las compañías, no llega a toda la población y donde se presenta es a un costo elevado.
En esto coincide con Annette Schonfeld, representante de la organización alemana Pan para el Mundo, quien asegura que su país está pasando este proceso, y la inminente alza en las tarifas podría agravar un proceso de empobrecimiento que ni siquiera puede compararse con el que sufre América Central.
Por esa razón, Schonfeld considera que será un gran avance lograr que el agua sea vista por los gobiernos como un derecho humano, ya que aún cuando no se cumpla, los ciudadanos podrán reclamarlo y los mandatarios tendrán que garantizarlo.
El taller termina hoy, y servirá de base a la región para presentar el estado del agua en el Foro Mundial del Agua en el Museo de Antropología de México, en marzo de 2006.