Anne Pérez [email protected]
Dayrin Romero, de 24 años, dedico más de una década de su vida al consumo de drogas. Empezó a consumir cigarros cuando tenía 12 años, después siguió con el consumo de marihuana, alcohol, cocaína, pastillas, hongos y se fue quedando con el crack, hasta terminar en un centro de rehabilitación.
Dayrin es sólo uno de muchos jóvenes que empezó el consumo de drogas desde muy temprana edad. Según estudios de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) el consumo de drogas en la población estudiantil entre 10 y 12 años ha aumentado.
“Una situación alarmante que pretende ser detenida a través de mejoras en la legislación vigente, que permitan mayor efectividad en la lucha contra las drogas”, aseguró Alicia Duarte, secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de Lucha contra las Drogas.
El director de la Fundación Remar, José María Machado, afirmó que antes la media de edad de quienes ingresaban a la fundación era de 25 años, ahora quienes más ingresan son chavalos de 14 y 15 años. En Remar se atienden por adicciones alrededor de 120 niños y niñas, y más de 200 adultos.
“Es más problemático cuando son los adolescentes quienes más consumen drogas, porque ellos no han sufrido tanto como las personas que llevan más años consumiendo, por lo que es más difícil alejarlos de éstas. Ellos lo ven como una especie de fiesta”, aseguró Machado.
DROGODEPENDENCIA
En Nicaragua hay un veinte por ciento de los jóvenes “al borde” de la drogodependencia, precisamente por eso se instaló ayer el Consejo Departamental de la Lucha contra las Drogas en Managua.
Javier López, presidente del Comité Departamental de Lucha contra las Drogas en Managua y director de Convivencia y Seguridad Ciudadana del Ministerio de Gobernación, afirmó que en Nicaragua no se lleva un control de cuántos jóvenes consumen drogas, aunque sí se conoce que hay alrededor de 300 expendios de drogas sólo en el municipio de Managua.
“No tenemos una idea exacta de cuál es la verdadera dimensión del consumo, pero sabemos que los consumidores son cada vez más jóvenes”, dijo López.
Remar es una fundación que atiende a personas adictas a las drogas. Tiene más de seis centros de atención a niños, jóvenes, adultos y ancianos´.