- En declaraciones a El Mercurio, de Chile, José Miguel Insulza no da por concluida su misión en Nicaragua y confía en reactivar el diálogo político
Javier Méndez ArayaTomado de El Mercurio
CHILE.- José Miguel Insulza, el Secretario General de la Organización de Estados Americanos, es categórico: su misión para resolver la crisis institucional en Nicaragua no ha fracasado y, por el contrario, está en curso y con excelentes posibilidades de dar positivos frutos.
El personero chileno respondió ayer vía telefónica las preguntas de El Mercurio respecto a la delicada situación en el país centroamericano, poco después de sostener en Nueva York una entrevista con el Secretario General de la ONU, Kofi Annan, a fin de coordinar acciones entre el organismo mundial y la OEA.
El conflicto nicaragüense gira en torno de una reforma constitucional, que las bancadas mayoritarias del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN, de izquierda) y del Partido Liberal Constitucionalista (PLC, de derecha) promovieron para restar competencias al Ejecutivo.
Esto se traduce, según explicaron analistas nicaragüenses, en que se resta facultad al Presidente para los nombramientos de miembros del Gabinete, del cuerpo diplomático, de directores y presidentes de entes estatales y autónomos.
Insulza estuvo en Nicaragua y retornó el domingo a Washington luego de pedir a ambas partes que realicen sacrificios a fin de destrabar la crisis.
¿En qué pie está la gestión de la OEA en Nicaragua? Muchos ya hablan de un fracaso…
Estamos iniciando un trabajo que tendrá que rendir frutos, porque si no es así, las cosas van a andar mal. La prensa tiene la costumbre de hablar de fracasos o éxitos instantáneos. Yo fui en una misión a Nicaragua que era muy necesaria, porque hay una crisis fuerte entre el poder Ejecutivo y el Legislativo que se derrama a toda la sociedad. Pero esto es un trabajo a más largo plazo, no una cosa que se pueda resolver de un día para otro. Nuestra labor es facilitar el diálogo, mediar, y está plenamente en curso. Inicialmente, me hubiese gustado lograr más resultados, pero creo que estamos caminando bien.
¿Y cómo podría resolverse esta crisis?
Espero que ya pronto se despejen los últimos obstáculos que son formales, para que las partes se sienten a dialogar. Pero, ojo, si se sientan a conversar, habrá que ver qué resultados produce ese diálogo.
¿Qué le parece el anuncio del presidente Enrique Bolaños en orden a estar dispuesto a adelantar las elecciones? ¿podrá esto descomprimir la tensión?
Una cosa es estar dispuesto, y otra es que se acuerde ese paso.
¿La OEA está en contra del plan de acortar el período presidencial mediante elecciones anticipadas?
No. Nosotros escuchamos esa idea, pero no me pidan que me pronuncie sobre una solución. Yo voy a estar por la solución que todos concuerden y no me corresponde decir si una idea es buena o es mala.
¿Pero está dispuesto a volver a Nicaragua?
Vamos a dejar pasar algunos días y volveremos, a ver qué es lo que se puede hacer. Yo recién me estoy haciendo cargo de una organización que estuvo durante varios meses sin Secretario General y me cuesta mucho estar todo el tiempo fuera de la sede.
Así que estoy evaluando y viendo si algún personero de alto nivel está disponible estos días para asumir en Nicaragua mi representación en las negociaciones. Primero, quiero ver cómo evolucionan los acontecimientos antes de tomar resoluciones.
Como en Nicaragua no conversan entre ellos, esto se transformó de pronto en una ida y venida nuestra a dicho país para dialogar con unos y otros. Nadie dialogaba con su contraparte, sino a través nuestro. Pero eso tenía que detenerse en algún momento. De todas formas, el rol de la ONU quedó muy fortalecido.
¿Qué tan seria es la crisis institucional en Nicaragua?
En este momento no es de la gravedad como las que hubo en Ecuador o en Bolivia. O sea, es un problema que puede ser resuelto y aún estamos a tiempo para hacerlo. Pero si no conversan entre ellos, la crisis se va a agudizar.
SANDINISTAS: SÍ, PERO NO
Su total y categórico rechazo expresó ayer el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) a la propuesta del mandatario nicaragüense Enrique Bolaños, de acortar su período presidencial y de adelantar para noviembre próximo los comicios para elegir nuevo Presidente y una Asamblea Nacional Constituyente que redacte una nueva Constitución.
Bolaños, en un mensaje a la nación, anunció que está a dispuesto a dar ese paso, siempre y cuando sea «necesario y beneficioso» para el país, enfatizando que de la Asamblea Constituyente deben conformarse las instituciones del Estado.
«Nicaragua necesita una tregua. Por nuestra parte estamos dispuestos a hacer todo lo que sea necesario para contribuir a esa tregua por nuestra vocación de diálogo y servicio», añadió.
Pese a que fue el propio dirigente del FSLN, el ex mandatario Daniel Ortega, quien consideró el pasado sábado la posibilidad de adelantar los comicios como eventual solución a la crisis, el diputado sandinista René Núñez, presidente de la Asamblea Nacional, dijo que el anuncio del presidente Bolaños era una maniobra política.
En diálogo telefónico con El Mercurio, Núñez aclaró que Bolaños condicionó el adelanto de las elecciones, a que se nombre a una nueva Corte Suprema de Justicia, nuevo Consejo Supremo Electoral, Contraloría General de la República y se cambie a otras autoridades del Estado.
«Se trata de una propuesta hecha para que no se la acepte nadie, pues no tiene ningún sustento jurídico real. Queremos que se adelanten las elecciones, pero sin condiciones», enfatizó.
