AP
PANAMÁ.- El presidente Martín Torrijos movió otra carta en su esfuerzo por resolver el largo conflicto motivado por las reformas al sistema de seguridad social, pero el intento no pareció de momento rendir los frutos esperados.
Opositores a las reformas continuaron ayer una huelga que mantienen desde hace 27 días, y siguieron las protestas callejeras en la capital y en el interior del país.
Torrijos decidió la noche del martes suspender la reglamentación de la cuestionada ley que reforma el régimen de seguridad social, pero fue una medida diferente a la exigida por el Frente Nacional por la Defensa a la Seguridad Social y respaldada en los últimos días por la Iglesia Católica: suspender momentáneamente esas normas, para dar lugar al diálogo.
La ley —criticada duramente porque incrementa las cuotas mensuales a los trabajadores y las edades para jubilarse— ya entró en vigencia.
