- Solamente siete tienen pena establecida
María Antonia LópezCORRESPONSAL/EL SALVADOR [email protected]
De 135 reos extranjeros ubicados en diversos centros penales en El Salvador, 40 de ellos son nicaragüenses cuyos delitos cometidos están relacionados mayoritariamente a homicidios, hurto y violaciones a menores.
Las estadísticas de la Dirección de Centros Penales de El Salvador detallan los ingresos a las cárceles desde 1999 hasta el 2004.
Sin embargo, de esos 40 nicaragüenses que guardan prisión, solamente siete tienen estipulada su pena, el resto aún se encuentra bajo los procesos de vigilancia penitenciaria que es el primer paso en este país, y otros ya se encuentran en una segunda fase que es el proceso de instrucción.
Las penas que se han determinado para los siete reos van desde los 8 años a los 32 años.
La menor penalidad por ocho años la tiene aplicada Rigoberto Antonio Flores Rosales, quien ingresó el 30 de octubre de 1999 por el cargo de robo agravado. Mientras el que tiene la pena de 32 años es el nicaragüense Aníbal Joaquín Murillo Mena, quien ingresó un día antes de la Navidad, el 23 de diciembre del año 2003, por haber cometido el delito de homicidio agravado y robo agravado.
De esos 40 nicaragüenses, solamente seis mujeres guardan prisión, tres por tráfico de drogas, una por hurto y dos por secuestro, ninguna de ellas ha sido penalizada.
La mayoría de estos nicaragüenses se encuentra ubicada en el penal de San Miguel, al oriente del país y en varios centros de San Salvador.
CON DEFENSORES PÚBLICOS
El director de Centros Penitenciarios de El Salvador, Astor Escalante, explicó que a estos reos se les aplica la misma normativa que al resto de prisioneros, no están en celdas separadas por tratarse de extranjeros, solamente se marca una diferencia dependiendo de la gravedad del delito ubicados en cárceles comunes, de mediana seguridad o alta seguridad.
Escalante sostuvo que los reos nicas probablemente tienen defensores públicos y debido a la cantidad de trabajo que deben atender puede estar retardando el proceso de penalización.
Para el director carcelario, la mora judicial es un problema en todos los países de Centroamérica, y precisamente por eso es que él ha llamado la atención sobre el tema en los últimos días, ya que considera que en este país de los 11,500 encarcelados solamente un 22 por ciento tiene condena.