- Irán a un frente de operaciones en Jinotega
Luis Felipe [email protected]
El Ministerio de Defensa anunció ayer que oficiales de la Guardia Nacional del Estado de Wisconsin, Estados Unidos, intercambiarán experiencias sobre el desminado que se realiza en el país con el cuerpo de ingenieros del Ejército de Nicaragua.
Según el comunicado oficial, el intercambio se realizará a fines de mes y es organizado por la Comisión Nacional de Desminado que preside el titular de Defensa, Avil Ramírez.
Entre el programa a desarrollar, de acuerdo a la misiva, está la transmisión de experiencia teórica y la visita de los oficiales de la Guardia Nacional a un frente de operaciones de desminado, así como al destacamento barreminas, ubicado en San Antonio de las Cuchillas, Jinotega.
El secretario Técnico de la Comisión Nacional de Desminado, Juan Umaña, indicó que los oficiales de la Guardia Nacional de Wisconsin que estarán participando en este intercambio son veteranos de guerra con experiencia en bombas improvisadas y apertura de campo.
Agregó que “sus conocimientos serán de gran utilidad en lo que se refiere a la localización, desactivación y destrucción de explosivos, así como el apoyo de los ingenieros a la población civil”.
Hasta la fecha se han destruido más de medio millón de artefactos explosivos y también se registran 869 personas afectadas por minas antipersonales, de las cuales 80 han fallecido.
CERCA DE LA META
Aproximadamente hace falta destruir unas 22 mil minas instaladas para declarar a Nicaragua país libre de minas, según datos de la Comisión Nacional de Desminado.
Los registros de esa comisión, adscrita al Ministerio de Defensa, precisa que a mayo del 2005 se ha logrado avanzar casi un 85 por ciento en lo referente a la destrucción de minas instaladas.
Durante el conflicto bélico en los años ochenta, se sembraron en el país casi 147 mil minas instaladas y alrededor de 134 mil minas en arsenal, de acuerdo a certificación del Gobierno.
Las minas en arsenal fueron destruidas en su totalidad, mientras que las minas instaladas serán destruidas a más tardar en el 2007, luego que el Gobierno pidiera una prórroga de dos años para la eliminación total de esos artefactos explosivos.
