- María Auxiliadora Pacheco lleva nueve años haciendo destacar el pino
Dura como la madera, pero sólo de apariencia, por que después de unos segundos conversando con ella, la dureza desaparece. Ella es María Auxiliadora Pacheco, quien desde hace nueve años decidió aventurarse en el negocio de los muebles de pino, dando origen así a La casa del pino.
Una feria de exposición de muebles fue la semilla que dio origen a su negocio, el cual según ella, en ese momento parecía no tener futuro. “Inicié mi negocio en 1996, en esa época el pino era una madera que no era valorada; mi esposo y yo teníamos la iniciativa de hacer algo y creamos el negocio, fue difícil por que las personas veían el pino como una madera que se apolillaba y de mala calidad”, comenta.
Para ella, el inicio de su propio negocio fue una de sus mayores alegrías, a pesar de las críticas malintencionadas. “Siempre tengo la esperanza de salir a delante, sé que estoy haciendo bien por mi país, estoy comercializando lo nuestro, porque son productos con mucha calidad y preciosos, que no tienen que envidiarle a los extranjeros. Además, sabía que tarde o temprano esas críticas se iban a convertir en elogios”, sonríe.
Mantenerse en el mercado es algo que le ha costado mucho. Según ella, la plaga del gorgojo en el pino, la mala administración de los madereros y la falta de leyes que protejan tanto a los carpinteros como a los distribuidores, ha hecho que el negocio avance a pasos muy lentos. Sin embargo, asegura que el apoyo incondicional de los carpinteros con quienes trabaja y de otros artesanos han mantenido a flote el negocio.
Asegura que cuando se aventuró en el negocio no sabía nada cómo trabajar con la madera, por lo que también tuvo que concientizarse acerca de las bondades y bellezas del pino, ya que lo que más le gusta es la sencillez y naturalidad de sus muebles. Una de las cosas que más le satisface es cuando escucha a sus clientes decir que hace mucho tiempo compraron un mueble y que aún está impecable.
Actualmente, además de muebles comercializa algunas artesanías; sin embargo, entre sus metas está el deseo de promocionar aún más a nuestros artesanos.
Uno de sus consejos para las mujeres es que luchen por lo que desean y no se sienten a esperar que alguien más lo haga por nosotras. “Las mujeres tenemos un espíritu de lucha, no nos podemos quedar atrás esperando respuestas de afuera, es cierto que no hay muchas opciones, pero cuando se tiene una, hay que aprovecharla”.
DEDICADA AL NEGOCIO Y LA FAMILIA
Desea aprender a conocerse mejor.
Dedicada: el 90 por ciento de su tiempo lo dedica a su negocio y a su hogar, pero en su tiempo libre asiste a grupos de autoayuda, con el objetivo de enriquecer su espíritu y aprender a ser más tolerante.
Experiencias: vivió en Bélgica cinco años, decidió regresar a su patria y trabajar por ella y su familia.
Idiomas: domina el inglés, francés y, por supuesto, el español.
