- Así salió el ex presidente Alemán
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La “ruta Zapata” y la libertad de Alemán
| Así salió el ex presidente Alemán |
José Adán Silva
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El ex presidente Arnoldo Alemán anda por las calles. Ahora sin custodia. ¿Cómo lo logró? Mediante una movida de su abogado Mauricio Martínez, una débil defensa de la Procuraduría General de la República, una mano amiga de la Fiscalía y el legalismo de la Juez Primero de Ejecución de Sentencia, Roxana Zapata, quien obvió que el reo ya vivía en “convivencia familiar”, pues 27 de los 31 meses que ha pasado “detenido”, los ha pasado fuera de la penitenciaría. Ésta fue la “ruta Zapata”.
PASO UNO
16 de junio del 2005. El abogado de Alemán, Mauricio Martínez, solicita a las autoridades del Centro Penitenciario de Tipitapa, el Régimen de Convivencia Familiar para el ex mandatario, quien en diciembre del 2003 fue fulminado con 20 años por delitos de lavado de dinero y otros contra el Estado.
¿Qué es el Régimen de Convivencia Familiar? Un beneficio establecido en la Ley de Régimen Penitenciario, que otorga libertad condicional. Este régimen se aplica para salvaguardar los derechos de los privados de libertad y se otorga a los presos mayores de 70 años o que padezcan de enfermedades crónicas o en fase terminal.
Las autoridades del Sistema Penitenciario Nacional (SPN) le rechazan la solicitud al abogado de Alemán. Le recuerdan que los reos procesados por la comisión de los delitos contemplados en base a la Ley 285, Ley de Estupefacientes, Psicotrópicos y Otras Sustancias Controladas y Lavado de Dinero “no serán excarcelados por ningún motivo bajo fianza, y no gozarán de los beneficios de la condena condicional ni el indulto o amnistía”. Alemán fue condenado bajo esa ley.
PASO DOS
Martínez insiste en obtener el Régimen de Convivencia Familiar para el ex presidente, pero obtiene una segunda negativa de las autoridades del SPN. Entonces el abogado recurre a quejarse directamente ante Zapata, sin pasar por la Oficina de Distribución de Causas de los Juzgados.
Zapata acoge el caso y manda un oficio al Director General del SPN, prefecto Carlos Sobalvarro, solicitando la remisión del expediente administrativo de la queja de Alemán y sus consideraciones al respecto.
Al mismo tiempo, Zapata gira oficio al Instituto de Medicina Legal para que realicen una valoración médica al ex presidente.
El examen forense recayó en el subdirector del Instituto de Medicina Legal, Zacarías Duarte Castellón, quien encontró diez enfermedades crónicas en Alemán: desde hipertensión arterial, pasando por diabetes, enfermedades cardíacas, obesidad y estrés, hasta gastritis, artritis y desviación de la columna vertebral. Todas esas enfermedades, dijo el forense, “son de difícil manejo carcelario”.
PASO TRES
La juez Zapata puso en conocimiento del dictamen a la Fiscalía (administrada por Julio Centeno Gómez, propuesto por Alemán al cargo de Fiscal General). Esta institución compartió el informe forense y no se opuso a que se le diera a Alemán “la convivencia familiar”.
El dictamen también fue al conocimiento de la Procuraduría, quien inició la acusación contra Alemán y funge como abogado del Estado. Esa institución pasó por alto el dictamen y no lo impugnó.
Luego, por medio de Alba Huri Toruño, la Procuraduría alegó que la juez Zapata no estaba en autoridad para conocer la queja de Alemán, principalmente porque está pendiente una resolución del Tribunal de Apelaciones sobre la sentencia de 20 años de prisión.
Toruño dijo que la juez tiene función de ejecutora de sentencia y vigilancia penitenciaria sólo en casos donde hay sentencia firme, y en este caso el Tribunal de Apelaciones aún no se pronuncia, por lo cual no está firme la sentencia.
La procuradora alega, además, que no se llevó el correcto procedimiento administrativo, ya que la gestión debió pasar primero por la Oficina de Distribución de Causas y no directamente al despacho de Zapata.
Por último, Toruño argumenta que Alemán fue sentenciado a 20 años por lavado de dinero bajo la Ley 285 y que todo reo procesado conforme a esa ley tiene prohibido que se le otorgue fianza o gozar de cualquier beneficio adicional a los básicos que merecen los privados de libertad en el Sistema Penitenciario. Por todo lo anterior, pide se declare nulo el proceso.
PASO CUATRO
Zapata argumentó que ella sí puede conocer la queja de Alemán y que si ésta no ingresó a la Oficina de Recepción y Distribución de Causas, fue porque la tarea de control y vigilancia no se desarrolla en “el cauce formalista de la actividad jurisdiccional del juez de ejecución”, y que esto permite que la Juez de Vigilancia Penitenciaria escuche peticiones, quejas o denuncias tanto directamente en su despacho judicial como en las instalaciones penitenciarias.
Por todo ello, Zapata no dio lugar a la queja de la PGR y citó dentro de cinco días para quienes tuvieran algo que apelar. A los tres días falló: Alemán a la calle por valetudinario y bajo régimen de convivencia familiar.