- Propiedad es de la nuera del presidente Bolaños
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Juan de Dios Cordero Torres, de 23 años, hijo del cónsul de Costa Rica en Nicaragua, se vio envuelto ayer en un accidente automovilístico.
Cordero Torres perdió el control de su vehículo, ingresando al garaje de una casa ubicada en Los Robles, propiedad de Aída César Cuadra, nuera del presidente Enrique Bolaños.
Por suerte el accidente no provocó más que daños materiales en la vivienda, sin embargo causó pánico entre sus moradores.
El jefe del Distrito Cinco de la Policía, comisionado Javier Obando, manifestó que hay daños de por medio y el conductor deberá asumirlos.
El joven resultó con excoriaciones en el rostro. Según testigos, las bolsas de aire del vehículo y el hecho de que el joven conducía con el cinturón de seguridad evitaron que el daño fuese mayor. Pero la parte delantera del vehículo quedó muy deteriorada.
VERSIÓN POLICIAL
La versión policial indica que el accidente sucedió en horas tempranas del día cuando el joven, quien conducía una camioneta Mitsubishi, placas CD-0015, circulaba de norte a sur, perdió el control, luego impactó contra un poste de energía eléctrica y fue a detenerse dentro del garaje de la vivienda afectada, donde se encontraba estacionado otro vehículo pero que no sufrió daños.
VERSIÓN DEL CONSULADO TICO
Aunque vecinos del sector indican que el joven circulaba a exceso de velocidad, una nota de prensa del Consulado de Costa Rica asegura que el accidente se produjo cuando otro vehículo trató de rebasar el vehículo conducido por Cordero Torres, invadiendo el carril por donde éste transitaba, lo que le llevó a perder el control de la camioneta.
Posteriormente el conductor fue a colisionar contra un poste de electricidad y después se introdujo en la vivienda.
“Sentimos que había un terremoto”, manifestó un tanto nerviosa César Cuadra, quien lamentó que en el sector son constantes los accidentes de tránsito.
Los vecinos dijeron que después que la Alcaldía de Managua mandó a realizar un revestimiento de calle, quitaron un reductor de velocidad que existía en el lugar, por lo que demandaron que vuelva a ser instalado para evitar tragedias mayores.
Señalaron que, pese a que en el lugar existe una curva, los conductores que salen de los bares cercanos circulan con sus vehículos como si se encontraran en una pista de carreras, lo que les pone en constante riesgo.
