- Policía dice que supuesto cabecilla narco que operaba en Nicaragua es de Colombia, no de México
- Organización narco contaba “con muchos empleados” originarios de Estelí, afirma comisionado Silva
Elízabeth [email protected]
Samuel Gutiérrez Lozano, señalado por la Policía Nacional como el principal sospechoso de dirigir una estructura del narcotráfico internacional en Nicaragua, no es mexicano, sino colombiano.
En las investigaciones que hace la Dirección Antidrogas de la Policía nicaragüense, han determinado que posiblemente Samuel Gutiérrez sea oriundo de La Guajira, Colombia, y haya ingresado al país con un nombre ficticio.
El comisionado Clarence Silva, jefe de la Dirección Antidrogas de la Policía Nacional, indicó que sospechan que ésta no sea la verdadera identidad del que consideran el cabecilla de la organización del narcotráfico en Nicaragua, con posibles contactos no sólo en Colombia, sino en México.
“Tenemos fuertes presunciones de que el pasaporte mexicano es falso, su nacionalidad real es colombiano”, dijo el jefe de la Dirección Antidrogas de la Policía Nacional, comisionado mayor Clarence Silva, quien la semana pasada señaló en conferencia de prensa a Gutiérrez como el director de la empresa Estrella del Mar (Edema S.A.), utilizada para la comisión de actos ilícitos, y considerada empresa de maletín.
Debido a que las autoridades de Nicaragua desconocen la verdadera identidad del sospechoso, no se sabe si también es buscado en Colombia.
Silva recordó que los pasaportes falsos los obtienen a través de organizaciones establecidas en otros países, donde poseen contactos, lo que les permite una fácil movilización.
Gutiérrez Lozano, en una llamada telefónica que hizo el domingo a LA PRENSA, se declaró inocente de los cargos que le hace la Policía Nacional y aseguró que estaba en Acapulco, México, porque es originario de allí.
El comisionado Silva dijo que no es usual que estas personas hagan este tipo de llamadas.
Gutiérrez es buscado en Nicaragua junto al colombiano Antonio Santaella Parada, quien aparece como subdirector de Estrella del Mar.
Otros mencionados por la Policía, con vínculos en la supuesta red, son los nicaragüenses Fernando Joaquín Tapia Vanegas, Juan José Aguilar Mojica, Byron Thomas Herrera Gil y Juan Padilla López, quienes son señalados con alguna responsabilidad en el caso de la avioneta enterrada en Samaria, municipio de Villa El Carmen, cuyo hallazgo, el pasado 11 de julio, permitió descubrir la supuesta conexión.
Las evidencias halladas durante las investigaciones sobre la avioneta condujeron al descubrimiento de otras dos pistas clandestinas utilizadas para el trasiego de drogas.
A criterio de Silva, se trata de una estructura en Nicaragua que forma parte de una organización internacional “y éstos juegan un papel dentro de nuestro país”.
Por ejemplo, menciona que con el paso de la avioneta por la pista clandestina, necesariamente tenían que estar de acuerdo con Colombia y con los países de destino de la droga.
Aunque Silva asegura que Nicaragua todavía no posee los niveles de violencia de otros países de la región, reconoció que este grupo narco tiene una conexión internacional que representa un peligro para la nación.
“Con el tiempo, eso puede pasar, si ellos se asientan y se fortalecen y crean intereses fuertes aquí, puede llegar a ese extremo, depende de los intereses que ellos formen acá”, dijo Silva. A su criterio, esta agrupación contaba “con muchos empleados” originarios de Estelí, en especial de San Rafael del Norte, que no fueron identificados.
Destacó que ya ha habido intentos de colombianos por asentarse en el país, como sucedió con Guillermo Amaya Ñungo el año antepasado, quien tejió una red nacional, con vehículos, casas y fincas, porque su especialidad era el tráfico por tierra, por la ruta Panamericana.
El jefe policial explicó que por lo general son colombianos los que dirigen la actividad ilícita. A su criterio, el país continúa siendo un lugar de tránsito, pero ahora “puede haber una combinación tierra aire, o mar aire”. Destacó que la apertura de fronteras les facilita el trasiego a los narcotraficantes, porque así evitan el traslado por la vía Panamá-Costa Rica.
PIDEN DENUNCIAR
Las autoridades policiales pidieron a la ciudadanía llamar al número telefónico 118, del puesto de mando, en caso de que posean información sobre los sospechosos. La Policía asegura que protegerá la identidad de los denunciantes. “El daño que esta gente puede causar nos afecta a todos”, recordó el jefe de la Dirección Antidrogas de la Policía Nacional, comisionado mayor Clarence Silva.
