LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Manipulación de la Iglesia

Mina Nelson

Con el retiro del cardenal Obando y Bravo como Arzobispo de Managua, alenté la esperanza de que la Iglesia Católica nicaragüense volvería a los cauces de la espiritualidad, desligándose de la intervención y la pasión política que tanto perjuicio le ha ocasionado al país.

Monseñor Leopoldo Brenes, el sucesor, ha dado muestra de sabiduría, cordura y objetividad, en medio de la crisis provocada por el caudillismo, pero la influencia tremenda que el jerarca pensionado ejerció durante veinticinco años sobre sus más cercanos colaboradores, sigue manifestándose y causando confusión, pues algunos prelados mantienen su retórica antigobierno y su lealtad hacia las cúpulas corruptas que sustentan su poder en la compra de conciencias y en la manipulación de las creencias religiosas del pueblo nicaragüense.

Una declaración inaudita del Secretario de la Conferencia Episcopal y Obispo de la Diócesis de Estelí, monseñor Abelardo Mata, pone en evidencia la parcialidad que sigue privando en el ánimo de ciertos jerarcas del catolicismo nicaragüense, formados a la sombra del Cardenal.

Desconociendo que las naciones civilizadas han creado mecanismos de carácter multinacional para salvaguardar los principios y las instituciones sobre las cuales descansa el sistema democrático, con todas sus garantías de paz, libertad y justicia, el mencionado sacerdote critica al presidente Bolaños, por haber recurrido a los organismos competentes, como son la Corte Centroamericana de Justicia y la Organización de Estados Americanos, para evitar que las cúpulas corruptas del sandinismo y el arnoldismo sigan pisoteando la Constitución y las leyes de la República.

No sé que monseñor Mata hubiera protestado alguna vez por la intervención cubano-soviética y terrorista que se produjo en Nicaragua durante los años de “gobierno revolucionario”, pero en los actuales momentos en que la frágil democracia está siendo amenazada por los mismos sátrapas del pasado, el Secretario de la Conferencia Episcopal se atreve a decir: “Nos parece que es vender la Patria cuando se buscan soluciones fuera y se hace caso omiso de las mismas leyes internas que tenemos”.

¿A quién pretende favorecer el prelado con esa crítica directa al Presidente, que lucha por salvar la institucionalidad de la nación, ante la conspiración de aquellos que han creado una nueva dictadura con el control absoluto del Poder Legislativo, el Poder Judicial, el Poder Electoral, la Contraloría y la Fiscalía General de la República, haciendo imposible cualquier instancia en busca del imperio de la ley y la justicia?

El papel de esta planilla de jerarcas eclesiásticos sólo contribuye a crear confusión entre el pobre pueblo que se debate en la miseria mientras las fieras de la política se disputan los restos del patrimonio nacional.

Cabe señalar, por otra parte, que tanto los danielistas como los arnoldistas siguen montando escenarios para que el cardenal Obando haga sentir que no ha dejado de ser la figura predominante en la manipulación de la fe popular.

El acto más chocante de los últimos días lo recogió LA PRENSA en su edición del martes 19 de julio, cuando publicó en primera página la fotografía del cardenal Obando colocando la sagrada eucaristía en la boca del fundador de la iglesia popular (comunista), Daniel Ortega, durante la misa que oficiara para conmemorar un aniversario más del asalto sandinista al poder.

Este acto no refleja más que la intención de seguirle lavando la cara al siniestro cabecilla del FSLN, que instauró el terror, la persecución y el exilio político, la confiscación de bienes con fines de lucro personal, el saqueo a las arcas del Estado, el desempleo, el hambre y la miseria, que son los males que sigue sufriendo el pobre pueblo.

Obando tendrá que brindar explicaciones satisfactorias para demostrar que no ha violado el Derecho Canónico, al darle la comunión a un turbio personaje cuyo estatus marital le impide recibir el Cuerpo de Cristo.

Queda claro que en nuestro sufrido país no sólo se atropella la Carta Magna, sino también la ley de la Iglesia Católica, en la que ha creído por siglos la mayoría de los nicaragüenses.

La autora es Cónsul de Nicaragua en Los Ángeles, California.

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