Edgard Rodríguez C./Enviado [email protected]
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Almere
Edgard Rodríguez C./Enviado especial
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Almere, así se llama la ciudad donde jugó ayer la Selección Nacional. Es una ciudad joven, fundada en 1980 y con 160 mil habitantes. Está asentada donde hace 26 años era mar. Hoy día es una ciudad próspera y a la vez constituye, una clara demostración de lo que se puede lograr cuando se trabaja sobre la dirección correcta. Una obra maestra de la ingeniería holandesa.
¿Diálogo?
Carlos García, presidente de la Feniba, espera llegar a un acuerdo con los dirigentes de la Liga Nicaragüense de Beisbol Profesional, a fin de poder armar una sólida Selección Nacional para el viaje a Phoenix, Arizona, donde se llevará a cabo la eliminatoria para los equipos del Norte y Centroamérica, para el Preolímpico que tendrá como sede La Habana, Cuba, en el 2006.
En la Haya
Como decía un amigo de Condega, “nadie sabe para donde va, hasta que llega”. Así nos ha ocurrido. Yo venía pensando en la Holanda de las flores y el viento apacible de 1992, pero sin proponérnoslo, nos hemos acentado en La Haya, sede del Tribunal Internacional de Justicia. Los hoteles en Rotterdam están llenos y caros. La Haya está a diez minutos de Rotterdam.
Promesa
Aníbal Vega ha decidido echar los restos en este torneo como un homenaje a su abuelo, José Ruiz, quien libra una desigual batalla contra el cáncer. Vega dice que su abuelo ha sido una gran inspiración a través de toda su carrera, lo mismo que sus cuatro hijos: Ana, Claudia, Martha y José. Ojalá al final de la historia, don José recupere su salud y Vega truene al bate.
Disciplina
Más allá de los resultados que se consigan en este Mundial de beisbol, hay un detalle que vale la pena reconocer, y es la disciplina que ha mostrado el equipo de Nicaragua. Y ese mérito le corresponde al manager Jorge Fuentes. Sin necesidad de recurrir al grito, arma a la que apelan quienes carecen de autoridad, el cubano acabó con el relajo y los jugadores lucen serios.
Detalles
Una buena cantidad de nicas estaban ayer entre los asistentes al Estadio de Almere, cuyas tribunas para 2 mil 500 aficionados lucían bastante despobladas. Aristides Sevilla es papá desde hace dos días y Franklin Sánchez lo será el próximo 13 de este mes.