Josefina Murillo Vargas
A nuestros hermanos (as) en Nueva Orleans, y otros lugares del Gulfpport afectados de manera directa o indirecta por el huracán Katrina, va nuestro mensaje de amor y esperanza.
Las pruebas difíciles nos vienen cuando menos pensamos, sin embargo son estos momentos difíciles los que hacen que desarrollemos nuestras capacidades de sobrevivencia. Dios, Jehová, no importa el nombre, sino la fe, te hará fuerte aún en esos momentos difíciles.
Si has perdido a un familiar, esposo(a), vecino mascota, etc. mándale un pensamiento positivo donde quiera que se encuentre. Aprecia esa botella de agua que te dan, sonríe, Dios te ama.
Si no puedes dormir, imagínate cosas agradables que has vivido, cierra los ojos y descansa tanto física como mentalmente. No puedes cambiar lo que viviste. Si sientes tristeza y congoja de ver tu alrededor devastado y no tienes casa ni donde estar, respira hondo y piensa en las aves que vuelan y no tienen casa, que sólo necesitan una ramita.
Por último, si te miras a ti misma(o) y una lágrima rueda por tu mejilla o un pensamiento doloroso viene a tu mente; da gracias a ese ser Todopoderoso que te ha permitido sobrevivir semejante desastre natural. Sonríe, Dios te ama.
Psicóloga Clínica Forense