No cabe duda que lo ocurrido en la ciudad de Nueva Orleans y en otras áreas de Louisiana y Mississippi ha sido quizás el peor desastre en la historia de Estados Unidos. Como se ha estado informando, posiblemente hay muchos muertos y desaparecidos así como miles de familias damnificadas. A pesar de que inmediatamente después del paso del Katrina el presidente Bush decretó el estado de emergencia en las áreas afectadas y por consiguiente se activaron los planes de ayuda económica y asistencia alimenticia y sanitaria para socorrer a la población afectada, los demócratas y la izquierda nuevamente y en forma sistemática, aprovechándose del sufrimiento de los afectados, tratan de culpar por estos acontecimientos a la administración del presidente Bush.
En una carrera ideológica desenfrenada e histérica, llegando hasta los extremos raciales, tratan de hacer creer que dicho fenómeno natural ha sido provocado por los caprichos religiosos del presidente Bush y de los blancos republicanos para castigar a la población de esos estados que son representados en su mayoría por afroamericanos.
Esta insensible campaña propagandística y sectaria es dirigida por los mismos de siempre: The New York Times, Washington Post, Los Ángeles Times, Boston Globe, las cadenas de cable MSNBC y CNN. En el área de Los Ángeles y para la comunidad hispana sucede exactamente lo mismo, ya que los editoriales y columnas del único periódico importante en español, La Opinión, sigue el mismo patrón y lineamientos ideológicos de estos medios en inglés, con la diferencia que los de La Opinión no expresan criterio propio alguno, ya que sólo esperan el desarrollo de los ataques y las consignas en contra del presidente Bush para ellos posteriormente repetir lo mismo.
Esta falta de profesionalismo de parte de La Opinión sí que es una verdadera vergüenza y saber que tenemos que tolerarlo ya que no hay otra alternativa. Los hispanos en Los Ángeles están secuestrados por la desinformación de La Opinión.