- El testigo principal es una agente de la misma Policía
Mirna Velá[email protected]
Siete agentes de la Policía Nacional, de ocho que fueron acusados, se encuentran bajo prisión preventiva por ser sospechosos de agredir y robar dinero, más un teléfono celular, a tres jóvenes que transitaban cerca de La Subasta, en Managua, el pasado 4 de septiembre.
La medida fue tomada por la Juez Tercero de Distrito Penal de Audiencias, Henryette Casco Batres, quien admitió la tarde de ayer la acusación de la Fiscalía que hace graves señalamientos a los acusados.
Pese a que los abogados defensores cuestionaron la acusación por falta de precisión, la juez Casco Batres consideró que el caso debía ser sometido a juicio oral y público, programándolo para el 18 de octubre a las 2:00 p.m.
La acusación resume que a las 2:30 de la madrugada del 4 de septiembre, las tres víctimas descendieron de un taxi frente al bar La Estancia, al sur de La Subasta, cuando una patrulla les interceptó.
Sin razón aparente, los oficiales a bordo de la patrulla 0052, William Martín Chow Solís (subinspector), Carlos Osejo Castellón, José Enrique Quiroz, Michael Palma y Miguel Úbeda Luna golpearon a las supuestas víctimas con puntapiés en distintas partes del cuerpo, e incluso llamaron por radio para pedir refuerzos. Fue así que la patrulla 0125 llegó al lugar, según lo narrado en la acusación.
La segunda patrulla estaba a cargo de Adolfo Rugama y en ella también iban Carlos Barbosa, Julio Rosales Guevara y Karla Corina Gutiérrez. Los dos primeros supuestamente se unieron a golpear a los jóvenes.
Los hechos descritos fueron encajados por la Fiscalía en los delitos de robo con violencia, lesiones y abuso de autoridad, porque el acusado Julio César Rosales habría fajeado a las víctimas Walter José Jarquín y Moisés Abraham Ponce. En tanto, otro de los oficiales presuntamente sacó una manguera y procedió a golpearlos.
La acusación señala además que el acusado William Chow sacó 300 córdobas de las bolsas del pantalón de Moisés Abraham Ponce, más un teléfono celular valorado en 1,020 córdobas.
TESTIGO PRINCIPAL
La agente Karla Corina Gutiérrez, quien presenció los hechos, es una de las principales testigos, además de las tres víctimas que la Fiscalía tiene para demostrar la participación de los acusados.
El mismo escrito de acusación describe que la oficial Gutiérrez intervino para evitar que la situación continuara, pero sus compañeros se rieron de ella.
Los abogados defensores centraron sus alegatos en que la Fiscalía no pudo especificar el grado de participación de cada uno de los acusados, como la ley exige, y en base a eso solicitaron a la juez Casco Batres que archivara la acusación, lo cual no fue aceptado.
Otro de los alegatos a favor de tres de los acusados es que se encuentran detenidos ilegalmente, debido al vencimiento del período de 48 horas que la ley manda para que una persona permanezca detenida.
Los agentes procesados presentaron ante la juez un recurso de amparo tramitado en el Tribunal de Apelaciones, pero ésta lo hizo a un lado y ordenó mantener a todos los acusados en prisión preventiva, mientras conocen los resultados del juicio oral.
BUSCAN A UNO DE LOS AGENTES
De los ocho agentes acusados por robo con violencia, lesiones y abuso de autoridad, Miguel Úbeda Luna se encuentra en libertad, aunque pende una orden de captura en su contra.
Los oficiales acusados pertenecen al Distrito Seis de la Policía Nacional y están identificados como Carlos Alberto Osejo, Julio César Rosales Guevara, Carlos Barbosa Espinoza, William Martín Chow Solís, Miguel Úbeda, Adolfo Rugama, Marcos Ulises Palma y José Enrique Quiroz Gómez.
Las víctimas son: Walter José Jarquín, Moisés Abraham Ponce y Jorge Peña Laguna.
