- Por cobrar 3.50 córdobas pagarán 300 en multa
Wilder Pérez [email protected]
Cinco buseros multados fue el resultado del plan de emergencia montado ayer por el Instituto Regulador del Transporte de Managua (Irtramma) por los aumentos ilegales en el pasaje.
Cuatro unidades de la ruta 165 y una de la 101 deberán pagar 300 córdobas cada una para seguir operando, por haber cobrado de manera ilegal entre 3.00 y 3.50 córdobas por pasaje a los usuarios del transporte público urbano de Managua, ya que el precio oficial es de 2.50 córdobas.
Las multas fueron aplicadas por la mañana y los buseros no volvieron a arriesgarse a perder más de lo que pretendían ganar.
Pedro López, inspector del Irtramma, comentó que después de las cuatro multas, ninguno de los buses de la ruta 165, perteneciente a la cooperativa 12 de Octubre, volvió a salir a las calles.
Francisco Alvarado, director de la misma institución, se mostró confiado en que los cobros ilegales no tienen tendencia a generalizarse, pero advirtió que a partir de hoy los operativos serán más extensos.
Ramón Cruz, representante de la cooperativa Parrales Vallejos, la que promovió el alza, dijo que la medida de elevar la tarifa fue abandonada ayer mismo y a partir del lunes próximo presionarán a las autoridades.
“No te puedo adelantar nada porque sería especular, necesitamos ponernos de acuerdo, no podemos descartar ninguna medida”, expresó.
La inconformidad de los buseros consiste en que no sienten garantizado el subsidio de 30 millones de córdobas que les prometió el Gobierno para protegerlos de las alzas en los precios del combustible de septiembre a diciembre.
“El Presidente (Enrique Bolaños) está enfermo, los diputados se van de vacaciones, no hay nada”, comentó Cruz.
El Gobierno ha dicho a los transportistas que para desembolsar los 30 millones de córdobas necesitan que los diputados aprueben el cambio en el Presupuesto General de la República.
Cruz señaló que la única salida que ven “es que el problema se resuelva en el diálogo” nacional.
Alvarado, por su parte, considera que la medida de los buseros, de elevar la tarifa de manera ilegal, más que una normativa fue una manera de presionar para llamar la atención.
Aún así, recordó que “nosotros (Irtramma) estamos en la obligación, como instituto regulador, de velar porque las diferencias en las tarifas no lleguen a los usuarios sin nuestra autorización”.
El plan de Irtramma tuvo huecos, porque al ubicarse los inspectores únicamente en los mercados Oriental, Roberto Huembes e Iván Montenegro, rutas como la 105 quedaron libres de hacer sus cobros durante todo el día.
