Luis Núñez Salmeró[email protected]
Las carnes rojas y blancas continúan encareciéndose en Managua, aunque las alzas no son tan considerables.
La carne de res, especialmente lomo y posta, registran esta semana un precio promedio, por libra, que ronda los 27 córdobas, cuando hace 15 días el precio máximo por libra era de 27 y 28 córdobas.
Entre tanto la carne de pollo refleja un alza a 15 córdobas, lo que implica un aumento de hasta un córdoba por libra, en relación a dos semanas atrás.
Pero no solamente este tipo de carnes han subido de precio, ya que las ofertas del mar también están caras.
La chuleta de curvina y pargo, por ejemplo, se vende a 28 córdobas la libra, mientras la carne de cerdo se comercializa a 22 córdobas.
No obstante, en medio de todas estas alzas, el queso muestra reducciones en sus precios por libra, ya que se oferta, en los principales mercados de la capital, a 12 córdobas. Esto debido a la súper producción de leche, que aún se mantiene en las zonas ganaderas del país.
La cajilla de huevos blancos, en cambio, permanece a 30 córdobas. Aunque la de huevos rojos se vende a 36 córdobas.
VEGETALES ESTABLES
Las verduras, en tanto, muestran precios relativamente bajos.
La zanahoria, producto que llegó a ofertarse por encima de los 60 córdobas por docena, se cotiza a 20 córdobas las doce unidades, según el tamaño.
Mientras la papa importada, otro producto que se había encarecido, está a cuatro córdobas por libra. El resto de ofertas permanecen sin cambios en sus precios por libra.
Al igual que el precio de los granos básicos, que por el sobreabastecimiento en los establecimientos capitalinos están más al alcance de los consumidores, según coincidieron los comerciantes consultados.
El frijol rojo y el negro tienen un precio promedio de 6.25 córdobas por libra .
Por otra parte el arroz nacional, se mercadea a 4.75 córdobas. Sin embargo el precio del maíz blanco y amarillo se mantiene a 2.50 córdobas, es decir sin muchas variaciones.
EFECTO PETRÓLEO
Las “buenas” perspectivas de la cosecha nacional, este año podrían nublarse con los sostenidos incrementos en los precios del combustible, que están provocando alzas en cadena en varios productos de consumo básico.
