LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Un día después de Katrina…

Jorge Úlises González Briones

Han pasado tantos eventos al otro lado del río Bravo en el inicio de este nuevo siglo que muchos de ellos han sido dignos de muchos análisis en todas las direcciones posibles, y es que ante nuestros ojos vimos colapsar las emblemáticas torres de Nueva York, con repercusiones mundiales y ante nuestros ojos vimos cómo este huracán de categoría cinco devastó y colapsó a Nueva Orleans.

Existe una frase interesante que explica las repercusiones de un mundo globalizado, y es aquella que menciona “el efecto mariposa”, según el cual cuando una mariposa aletea sobre la selva amazónica, puede generar una tormenta de nieve en Alaska, varios días después; de tal forma que lo que sucede en cualquier rincón de este planeta tierra nos afecta de una u otra manera.

La devastación que está sucediendo en Estados Unidos, no nos es ajena, por varias razones, porque de una u otra forma muchos y muchas nicaragüenses hemos perdido a lo largo de nuestra historia los medios de producción, familiares, amigos, de la noche a la mañana hemos despertado sin ninguna forma de sobrevivencia, asimismo como lo relatan los pobladores del Mississippi.

De todas estas catástrofes hay algo que verdaderamente es alarmante y es que la tierra se está partiendo en dos, probablemente al calentamiento global, tantos años de abusos y la forma irresponsable en que nos hemos comportado con el medio ambiente ha hecho que seamos más vulnerables a los efectos de desastres “provocados por la naturaleza” o ¿por nosotros mismos?

Hay un hecho innegable y es que los huracanes, tsumanis, terremotos, están fuera del control humano, pero muchos de estos fenómenos y sus efectos son provocados por nosotros mismos. Recién leí un artículo interesante de Sharon Begley titulado “Desastres naturales con huellas humanas” en el suplemento Negocios y Economía del Diario LA PRENSA, en donde explica que entre 1969 y 1989 la calma temporal de la actividad de huracanes en el Estado de la Florida, provocó un auge de construcción imprudente de condominios y hoteles vulnerables a las tormentas; esto me hace recordar claramente que después de la calma de los efectos del huracán Mitch en los ríos de Nicaragua, se comenzaron a poblar otra vez.

A inicios de este mes las autoridades encargadas de la prevención y mitigación de desastres naturales declararon que gran parte de su presupuesto ha sido ejecutado para atender la epidemia del dengue y que para estas fechas no contaban con el suficiente respaldo financiero para asumir nuevos retos. Este dato alarma en vista que estamos en el inicio de la temporada de huracanes.

En Nicaragua hay tantos problemas que son recurrentes, mientras en el Norte, Occidente y Pacífico del país las sequías son el común denominador y coloca a sus pobladores en inseguridad alimentaria, en el centro y Atlántico las excesivas lluvias y plagas destruyen caminos y los cultivos, lo que también los vuelve vulnerables, agregándole el uso indiscriminado de nuestros recursos naturales. Estamos contribuyendo a que los desastres naturales tengan efectos devastadores sobre nuestro país y nuestro planeta.

Tenemos que tener una actitud más responsable, muchos de los efectos de los desastres naturales pueden ser mitigados e incluso prevenidos, sin embargo seguimos jugando a las probabilidades, esto no puede seguir sucediendo.

El autor es abogado

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