- 75 por ciento de los nicaragüenses considera que el CSE cometerá fraude
- Más del 60 por ciento cree que se necesita “cambiar a todos los magistrados”, según encuesta de M&R
Jorge Loáisiga [email protected]
Cada vez es más intensa la desconfianza de la ciudadanía en el Poder Electoral. La mayoría de la población, el 74.8 por ciento, tiene temor de un fraude electoral en las próximas elecciones generales, según revela la más reciente encuesta de la empresa consultora M&R.
La consulta se realizó a 1,635 personas mayores de 16 años, entre el primero y el ocho de septiembre, en sectores urbanos y semi-rurales en 56 municipios de 14 de los 17 departamentos del país, y los encuestadores calculan un margen de error de más o menos 2.4 por ciento en su trabajo.
De los 1,635 encuestados, 456 dijeron identificarse con el Frente Sandinista, 396 como independientes, 378 como liberales y 135 con “otros”.
La pregunta de M&R está asociada a denuncias del Grupo Ética y Transparencia y Herty Lewites, de que podría haber fraude electoral porque liberales y sandinistas no sólo controlan la organización electoral, el recuento de votos y dirimen conflictos, sino que también imponen las reglas y sacan del juego a sus competidores, de acuerdo a su conveniencia.
“La gente lo que está manifestando es temor, un grado de temor grande de que pueda haber un fraude, porque en el Consejo Supremo Electoral, hoy por hoy, tienen a los más connotados representantes de los líderes del pacto. Esa es la percepción ciudadana que refleja esta encuesta”, consideró Raúl Obregón, de M&R.
LA PRENSA intentó conocer una versión del presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), pero no fue posible localizarlo en su celular. En el pasado, cuando Ética y Transparencia presentó su denuncia, Rivas dijo: “Habla de fraude quien no tiene la certeza de que va a ganar, no quiero decir con esto que esa organización esté apoyando a algún sector en particular”.
De acuerdo con el resultado de la encuesta de M&R, el 74.8 por ciento de los encuestados dijo que “se corre el riesgo de un fraude electoral”, contra un 17.8 por ciento que cree que “el Consejo Supremo Electoral actúa por los intereses del país y no hay ningún riesgo de fraude electoral”, mientras el 7.4 por ciento no opinó al respecto.
Incluso, entre los mismos partidarios del Frente Sandinista y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) consideran que “se corre el riesgo de un fraude electoral”. El 77.3 por ciento de los que dijeron ser liberales así lo consideran y el 69.8 por ciento de los que se identificaron como sandinistas también creen que habrá fraude.
Además, la encuesta desvela que el 80.7 por ciento de la población cree que los magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE) responden a intereses partidarios, personales y/o económicos, menos a los de la ciudadanía.
La radiografía del pensamiento de los nicaragüenses que muestra el trabajo de M&R va más allá y señala que apenas el 21.8 por ciento de la población aprueba el trabajo que ha realizado hasta ahora el Poder Electoral, mientras el 62.3 por ciento de los encuestados piensa que para que el CSE funcione deben ser destituidos todos los actuales magistrados y nombrarse a personas capaces.
“La gente maneja la idea de que hay personas con idoneidad, a los que les llaman los notables, que no están vinculados ni a uno ni otro partido político, por eso la gente piensa que los deben correr a todos”, expresó Raúl Obregón de M&R.
JUEZ Y PARTE
El sistema electoral nicaragüense está diseñado para que las paralelas de la historia reciente, liberales y sandinistas, sean los jueces y partes del proceso electoral.
La Ley Electoral establece que la Junta Receptora de Votos, el Consejo Electoral Departamental, el Consejo Electoral Municpal serán presididos por miembros de los partidos mayoritarios, por las dos primeras fuerzas electorales, en este caso liberales y sandinistas, que son las que vigilan el sufragio.
Además, desde el Poder Legislativo estas fuerzas políticas son las que eligen a los magistrados del Consejo Supremo Electoral.
A LA BRAVA
Lo que está sucediendo es que la ciudadanía tiene conciencia de que el FSLN de Daniel Ortega y el PLC de Arnoldo Alemán no tienen cómo ganar una elección con el voto, entonces la ciudadanía percibe que estos actores políticos, con su pacto, están creando todas las condiciones, el tinglado para a la hora de las elecciones poder tener posibilidades de jugar”, consideró Raúl Obregón, de M&R.
