- Tanto Schroeder como Merkel quieren ser Canciller
BERLIN/AFP
El canciller socialdemócrata Gerhard Schroeder y su rival democristiana Angela Merkel estaban enzarzados el lunes en un duelo sin piedad para gobernar Alemania, después de que ninguno de los dos lograra la mayoría absoluta en las elecciones legislativas del domingo.
Tras una noche electoral movida, Merkel, a quien la prensa considera la gran perdedora de los comicios, reafirmó poco antes de una reunión con su partido, la Unión Cristiano Demócrata, sus palabras del domingo: “Somos el grupo parlamentario más grande y como tal tenemos una misión gubernamental clara”.
Merkel se presentará este martes a la reelección como presidenta del grupo parlamentario conservador, una manera también de saber con qué apoyo cuenta.
Aclamado por un millar de seguidores, el agresivo y mediático Schroeder reivindicó el lunes, precediendo otra reunión de la dirección del Partido Socialdemócrata, el “éxito” obtenido por su campo.
Schroeder, al decidir en mayo unas elecciones anticipadas tras un revés electoral regional de su formación, y Merkel, querían obtener ambos un mandato claro para profundizar las reformas del país.
Sin embargo, la parálisis política amenaza ahora a Alemania, un país inmerso en una crisis económica y social.
Lejos de la constitución rápida de un gobierno sólido con una mayoría estable, lo que parece anunciarse en este Estado clave de la Unión Europea es una crisis gubernamental de semanas o meses.
Angela Merkel afirmó tras una reunión de su partido, que no tiene “preferencia” en cuanto a la coalición que querría formar para gobernar.
La dirigente democristiana agregó que el SPD debe reconocer que la CDU y la CSU obtuvieron un mejor resultado, con 225 diputados contra 222 para el SPD.
Ése no es el cálculo del SPD, que cuenta en forma separada a la CDU y la CSU y afirma así que ganó.
El presidente del SPD, Franz Muntefering, anunció que invitó oficialmente a los dirigentes de la CDU-CSU, del FDP y de los Verdes a conversaciones exploratorias.
Según él, deben cumplirse tres condiciones para que las negociaciones lleguen a buen puerto: que el SPD gobierne, que Schroeder siga siendo canciller y que los puntos esenciales del programa del SPD sean implementados.
Ambas facciones reclaman la dirección del gobierno, lo cual hace más difícil la formación de una gran coalición entre sus dos partidos, algo que muchos diarios alemanes en sus ediciones señalan como la mejor solución, incluso si ni Schroeder ni Merkel estuvieran a la cabeza del Gobierno.
No se puede excluir que, a fin de cuentas, se haga una gran coalición pero “sin Schroeder ni Merkel” destaca el diario regional Westfalische Nachrichten.
