- Prepárense porque esta semana sólo ocurrirán tragedias
Amigas lectoras, a quienes simpatizan con Preta, inicio diciéndoles que la mala racha continúa. La semana pasada yo les dije que no podía irle peor que como la estaba pasando, pero me equivoqué. En realidad, lo peor que le puede pasar a una madre es que alguien se meta con su hijo y no poder hacer nada. Eso es lo que le pasa esta semana a Preta. Como diríamos en buen nicaragüense, “le ha llovido”.
Resulta que hasta Moa se encarga de poner a Preta en su lugar. ¿Qué creen que hace hoy, después de encontrarla en el barco, hablando con Paco? La verdad, yo no me esperaba esa reacción de Moa. Así que después de recibir semejante mensaje de Paco, diciéndole que nunca se sentiría atraído por una negra, le toca enfrentar a Moa, quien muy segura le exige dejar en paz a su novio.
Bueno, ésta parece ser la semana de los in fraganti. Bárbara espera a Caique nada menos que en su cama y en ropas íntimas. Pero Caique se tarda demasiado en convencerla para que deje de hacer el ridículo y Olivia los encuentra juntos y en esas fachas. Así que por el momento, Caíque se quedará sin Olivia, veamos qué tan firme es ella en su decisión de salir de la vida del fotógrafo.
Y es que el karma de Caique es Bárbara. Tal parece que nunca podrá librarse de ella. Después de una pelea con Tony, Bárbara decide pedir posada a Caíque para ella y su hijo. Pero no crean que la buena acción le cuesta barato, Tony llega a buscar a su mujer y termina liado a golpes con Caique.
A otra que encuentran in fraganti es a la loca de Tina con Tor. Con lo enamorado que estaba Dionisio de Tina, yo hasta llegué a pensar que creería en la excusa de su hermano y Tina, pero no. Dio abre los ojos y echa de la casa a Tina. Pero no sólo eso. ¿Adivinen qué? Vuelve a ser la repetidora de su hermano Tor. La verdad es que ya hacía falta escucharlo repetir todas las frases del hermano.
Y en vista que su esposa no cumple a cabalidad sus deberes y que se va a pasar una noche en casa de Caique, Tony encuentra quien haga las tareas que Bárbara se rehúsa a realizar. Nada menos que la sumisa y obediente Dalva. Así que tremendo susto se lleva Bárbara al regresar a su casa, pues encuentra a Dalva vistiendo sus ropas y muy altanera. Ahora la verán contoneándose por toda la casa y siempre dispuesta a satisfacer los deseos de Tony, aun en presencia de Bárbara.
Imagino que a estas alturas de la lectura seguirán preguntándose qué pasa con Preta y Raí. Pues resulta que Alfonso está convencido de que ella es una bandida de la peor calaña, pero no quiere separarse de Raí. Inventa quitarle la custodia del niño y aunque los abogados le advierten que es muy poco lo que podrá hacer, él hace lo suyo.
Después de ofrecerle dinero a cambio de que permita que Raí se quede con él tres días de la semana, la acusa de allanamiento de morada, la dejan presa y él aprovecha para llevarse a Raí a su casa, donde lo deja prácticamente secuestrado.
Germana ayuda a Raí a escapar, pero en lo que no acierta es en poner su renuncia y dejar solo a Alfonso, porque luego él se las ingenia para volver a secuestrar a Raí y ella ya no podrá ayudarlo.
Un detalle que no puedo dejar de contarles es que Bediña le cuenta a Bárbara sobre “Apolo” y, por supuesto que Bárbara piensa en todas las hipótesis posibles, incluyendo que Apolo sea el mismo Paco. Encuentra la manera de llegar hasta la casa de Edilacia y finalmente lo encuentra. Veamos si Paco puede zafarse de ella y convencerla de que es otra persona, aunque ella también está pensando en la posibilidad de que Paco tenga un hermano gemelo.
Otro acontecimiento que las dejará triste esta semana es el internamiento de Kika en un manicomio.
Lamento haberles dado sólo malas noticias. Esperemos que la semana próxima, la telenovela no esté tan fatalista.
