- Huracán Beta aplastó el bosque en un área de 32 mil manzanas cuando entró a territorio nicaragüense
- Este daño es adicional al que provocó en otras 30 mil manzanas en la reserva de Wawashang
Sergio León C.CORESPONSAL / [email protected]
El área forestal donde impactó y devastó el huracán Beta, hace una semana en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), es de 32,000 mil manzanas y comprende los suelos del municipio de la Desembocadura del Río Grande y la comunidad de Tasbapounie, en la cuenca de Laguna de Perlas.
Esta información es parte de los últimos datos de daños procesados por la Defensa Civil en la zona afectada y que ayer fue dada a LA PRENSA.
Aseguran que las especies de madera dañadas en el área de evaluación son mangle, pino, caoba, cedro macho, Santa María y palo de agua, entre otros.
El especialista en agroforestería, Reynaldo Juárez, de la Fundación para la Autonomía y el Desarrollo de la Costa Atlántica de Nicaragua (Fadcanic), dijo que el resultado del trabajo de la Defensa Civil no incluye la reserva forestal de Wawashang, donde otras 30 mil manzanas de bosques fueron dañadas parcial y totalmente.
“De la reserva forestal de Wawashang, nosotros estimamos preliminarmente que unas ocho mil manzanas de bosques y de especies maderables fueron severamente dañadas y el restante fue parcialmente afectado. En Tasbapounie acababan de inaugurar un parque ecológico con 7,500 manzanas de bosques que se juntan con otras 500 de Wawashang. Esos bosques del parque también fueron severamente dañados”, aseguró el ingeniero.
CONFIRMAN DESASTRE
Alejandro Mejía Gaitán, coordinador del Gobierno de la RAAS, confirmó las cifras ofrecidas por la Defensa Civil a LA PRENSA al decir que “son ciertas y reales”.
“Nosotros sobrevolamos la zona afectada acompañados por autoridades del Gobierno Central. Ahí constatamos que son aproximadamente 32,000 manzanas de bosques dañados. Los daños al medio ambiente también son considerables”, anotó.
Mejía dijo que demandó al Gobierno del presidente Bolaños la construcción de 555 viviendas.
“Hay que construir ya. Ésa es la totalidad de casas en las seis comunidades afectadas en la Desembocadura del Río Grande. Todavía no tenemos cifras (en cantidades de dinero), el FISE (Fondo de Inversión Social de Emergencia) y el Invur hacen los cálculos”, sostuvo el coordinador de la RAAS.
Dijo que el daño ecológico a la región les preocupa por tratarse del medio ambiente.
“He hablado con el Magfor, el INTA y el Presidente Bolaños y vamos en conjunto a buscar financiamiento para una posible reforestación o regeneramiento del bosque”, concluyó Alejandro Mejía.
NO LE PREOCUPA
Rayfield Hodgson Bobb, presidente del Consejo Regional del Atlántico Sur, dijo que el daño al bosque afectará más a los empresarios madereros que a la población local.
“La madera es aprovechada más por las empresas nacionales y aquí apenas se recibe un pequeño estímulo por dar los permisos de corte”, afirmó.
Añadió que según la Ley de Demarcación Territorial las comunidades de la Costa recibirán del Ministerio de Hacienda, por los cortes de madera, el 75 por ciento del impuesto (comunidades 25 por ciento, alcaldías 25 y autoridades autonómicas 25).
En cuatro meses el Gobierno obtuvo seis millones de córdobas por corte de madera en la RAAS, “pero a nosotros sólo nos enviaron 240 mil córdobas”, aseguró.
TODAVÍA FALTA
“La cuantificación de los daños forestales y ambientales todavía no ha finalizado. En un período de 15 días tendremos los resultados”, dijo a LA PRENSA el especialista Reynaldo Juárez, quien valora, para la Fundación por la Autonomía y Desarrollo de la Costa Atlántica de Nicaragua (Fadcanic), las áreas devastadas en Wawashang.
