- Río Wawa se desborda otra vez y en Prinzapolka evacuan a más de 1,700 personas
- Alcaldía de Waspam reporta daños en cuatro puentes y 137 kilómetros de carreteras y caminos
Heberto Jarquín ManzanaresCORRESPONSAL/ RAAN
Desesperación, frustración y rabia es lo que denotan las palabras de Winston Pablo Pineer, un indígena que busca un lugar seguro para protegerse de la implacable corriente del río Wawa que este fin de semana volvió a desbordarse tras el paso de la onda tropical número 58, afectando a más de cinco mil habitantes de las comunidades de Auyapihini, Sagnilaya, Butku, Panwa y Wawa Boom, ubicadas en el municipio caribeño de Puerto Cabezas.
Pineer gritó desde su cayuco: “Señores periodistas, pregúntenle al Gobierno si ha venido ayuda internacional y qué están haciendo con ella, porque los damnificados de la Costa Atlántica ya no aguantamos el hambre”.
En términos similares se expresó Elsa Colomer Bradfor, una joven de la comunidad de Kiwastara, ubicada en el sector de Río Coco Abajo. “Hace más de una semana que el agua se metió en la casa, las cuatro matas de yuca que había sembrado mi papá se pudrieron y ya no hay con qué acompañar el pescado que es la única comida; sólo me queda ir a buscar trabajo a Puerto Cabezas”.
DEVASTACIÓN E IMPOTENCIA
Tras volver de Managua la tarde de ayer domingo, sin haber podido platicar con el Presidente de la República, Enrique Bolaños, para ponerle al tanto de la catástrofe y solicitar auxilio para su pueblo, el Alcalde de Waspam, Cornelio Tebas Raymundo, imploró a organismos no gubernamentales que tienen presencia en la RAAN que le ayuden a gestionar asistencia humanitaria a nivel internacional para los damnificados de su municipio.
“Lo peor de todo es que el mismo Sistema Nacional de Defensa Civil ha minimizado los alcances de la tragedia. Mencionan a 28 mil 848 damnificados en Waspam por los efectos del huracán Beta, pero no toman en cuenta a los 44 mil habitantes que perdieron sus cultivos por la peste de ratas y anteriores inundaciones”, comentó Tebas.
Añadió que el ciento por ciento de las 25 mil 434 manzanas de arroz, yuca, bananas y plátanos, sucumbieron ante el embate de las ratas y las inundaciones. “Necesitamos un milagro para evitar que nuestra gente se muera de hambre”.
En tanto, el jefe de la Defensa Civil de la RAAN, mayor Gustavo Ramos, señaló que en Prinzapolka 1,775 personas fueron evacuadas de las comunidades de Betel, Ariswatla, Kuonwatla, Barra de Prinzapolka y otras comarcas donde el agua aún no baja de nivel.
Mauricio Martínez Cornejo, uno de los directivos del Comité de Emergencia de Prinzapolka, advirtió que era inminente una hambruna en las empobrecidas comunidades. “Además, no sabemos en qué momento aparecerá una epidemia de diarrea, enfermedades respiratorias, dengue y malaria, porque las aguas de consumo humano están completamente contaminadas y la insalubridad es total, sobre todo en lugares donde la gente está a la intemperie”.
CAMINOS DESTROZADOS
El Vicealcalde de Waspam, Calixtro Osorio Bans, informó que 137 kilómetros de carreteras de macadán y caminos vecinales fueron dañados severamente por el temporal. “También resultaron parcialmente destruidos cuatro puentes y diez alcantarillas; y el enclave pesquero de Bihmuna quedó incomunicado por la vía terrestre”.
“Aunque el resto de municipios de la RAAN no han reportado los daños a la red vial, sabemos que son significativos”, comentó el directivo de la Defensa Civil, Gustavo Ramos, quien instó a las alcaldías de Puerto Cabezas, Rosita, Bonanza, Siuna y Prinzapolka, para que reporten el estado de sus carreteras y caminos.
ALZAS DE PRECIOS
Numerosas pangas, cayucos y barcazas cruzan el Río Wawa que alcanzó una anchura de cinco kilómetros (antes tenía uno) para trasladar la mercancía que trasladan de Managua hacia Puerto Cabezas y Waspam.
Mientras supervisaba el frenético trabajo de los estibadores que cargan y descargan camiones, con el agua hasta la cintura, el comerciante porteño Victorino Moncada expresó que el costo del transporte se incrementó en un 60 por ciento.
“Esto incidirá para que se disparen los precios de la canasta básica, pero las alcaldías no quieren anular el peaje a los camiones en este período de emergencia, ya que de esta forma se amortiguarían las alzas inevitables”, indicó Moncada.
PRECIOS EN ASCENSO
Comerciantes de Puerto Cabezas dijeron a LA PRENSA que el costo del transporte de carga aumentó 60 por ciento y en consecuencia venden más caros los alimentos, por las dificultades para trasladar las mercancías de un extremo a otro en el Río Wawa, el que parte la carretera.
