- FISE levantará diez escuelas y cinco centros de salud, además de proveer techos a damnificados por huracán
- Más de 200 pozos contaminados en comunidades del Caribe Sur
Sergio León C.CORRESPONSAL / [email protected]
El Fondo de Inversión Social de Emergencia (FISE) invertirá 1.5 millones de córdobas para rehabilitar diez centros escolares y cinco centros de salud, destruidos por el huracán Beta en los municipios Desembocadura del Río Grande y Laguna de Perlas, en la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS).
Por eso el presidente Enrique Bolaños hará un recorrido este miércoles por las áreas que devastó el huracán Beta hace nueve días, informó una fuente del Gobierno local.
“Estamos negociando con urgencia para ir de inmediato a iniciar los trabajos de rehabilitación de las escuelas, centros de salud, pozos, letrinas, que fueron dañados por el huracán Beta en las comunidades de la RAAS”, dijo vía telefónica Ignacio Vélez Lacayo, director de proyectos del FISE.
Añadió que la presidenta ejecutiva del FISE, Azucena Castillo, negocia con el Sistema Nacional de Prevención de Desastres (Sinapred) la utilización de fondos que tenían para otras regiones.
DOCE IGLESIAS DAÑADAS
Un informe de costos suscrito por el coordinador técnico del FISE, Silvio Martínez, indica que 937,661 córdobas serán destinados a la rehabilitación de 10 centros escolares, 80,379 para cinco centros de salud y 21,302 córdobas para asistencia social, como la entrega de zinc a los damnificados.
La Defensa Civil detalla en su informe final que el huracán Beta dejó sin techos a 448 viviendas y destruyó totalmente 61, en la RAAS. Registran que 3,058 personas resultaron afectadas directamente y 366 personas requieren de asistencia humanitaria especial, por estar damnificadas.
El meteoro destruyó tres iglesias y dejó a nueve sin techo. Dos escuelas fueron destruidas y ocho quedaron sin techo; un centro de salud también fue destruido y cuatro quedaron sin techo; dos comedores infantiles están destruidos, igual que una casa base. Dos tanques de agua comunitarios fueron destruidos.
Además, fueron destruidas 194 letrinas, tres muelles y dos paneles solares. Quedaron contaminados 225 pozos de agua. Hay 500 metros de cables primarios caídos, 2,000 nasas (trampas) para langostas destruidas, aparte de los daños a la agroforestería y la pesca artesanal.
Las autoridades de la Defensa Civil informaron que los puestos de salud, además de sufrir daños en la infraestructura, perdieron insumos médicos, instrumentos para labor y parto y sistemas eléctricos, en las comunidades de Sandy Bay Sirpi, Kara, Walpa, La Barra y Karawala.
NECESIDADES
La Defensa Civil estima que los pobladores de seis comunidades de la Desembocadura del Río Grande requieren de urgencia para 15 días 44,169 libras de alimentos, 4,974 litros de aceite para cocinar, 400 unidades de jabón para lavar y de baño, para un total de 2,058 personas afectadas total y parcialmente.
Pobladores de Bluefields lamentaron que, a pesar de la situación de emergencia y hambruna en las comunidades de la Desembocadura del Río Grande, el Gobierno de Nicaragua no le pidió asistencia a la fragata británica que se hallaba en el Mar Caribe y esperaba permiso para entrar al territorio nicaragüense.
Una fuente británica informó a LA PRENSA, vía correo electrónico, que “la nave británica estaba en la posición de espera para brindar ayuda (rescate y evacuación)”, pero el Gobierno nicaragüense no pidió esa ayuda.
APARECIERON
El capitán Aldo Mendieta, jefe de la Defensa Civil en la Región Autónoma Atlántico Sur, dio a conocer que los cuatro desaparecidos tras el paso del huracán Beta, hace nueve días, Wilbert Bett, Baby Charlie, Jim Heybi y Gregory Wilson se encontraban refugiados en el cayo Mairin Laya y ya volvieron a sus comunidades en la Desembocadura del Río Grande.
