- A un año de los comicios, la amenaza de las inhibiciones se ciernen sobre Herty Lewites, ex alcalde capitalino
- No hay claridad sobre si habrá primarias y si el escenario será a cuatro o a dos bandas
María José Uriarte [email protected]
Cuando faltan 363 días para las elecciones del próximo 5 de noviembre, el panorama electoral está lleno de nublados.
Aún falta dilucidar las amenazas de inhibición al candidato de mayor popularidad en las zonas urbanas, el sandinista Herty Lewites, y no hay claridad de cómo resolverá el Poder Electoral la demanda de transparencia, el fin del ratón loco, y la garantía de que más de medio millón de ciudadanos no se quedarán sin ejercer el voto.
¿Será ésta una elección a cuatro bandas? ¿Quién gana y quién pierde con una posible inhibición de Lewites? ¿Se impondrá Daniel Ortega?
Desde ya se perfilan diversos escenarios para el próximo 5 de noviembre, los que sin embargo, a juicio del analista político Alejandro Serrano Caldera podrían definirse a inicios del 2006.
Un primer planteamiento de Serrano Caldera es que si hay una división del sector no sandinista, esto representa una mayor posibilidad de lograr una victoria electoral, de parte del secretario general del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Daniel Ortega, en una primera vuelta.
Un segundo panorama es que si la división del liberalismo persiste y cada precandidato va por separado, crecen las probabilidades a favor de Ortega.
LA UNIÓN HACE LA FUERZA
“Si esta división se elimina y se obtiene una sola candidatura de parte del sector no sandinista, aquí incluyo a los liberales y a los liberales disidentes del ala de (Arnoldo) Alemán, entonces ahí es muy difícil que el Frente Sandinista pueda ganar las elecciones”, expresó el analista.
A lo que agregó que “si nos atenemos a la conducta y al comportamiento del electorado en las tres elecciones anteriores, ante una elección entre dos, obviamente ganaría el candidato que llegara unificando los distintos sectores que hay dentro del ámbito no sandinista, cualquiera que sea el nombre del candidato, claro está, dentro de los que se menciona”.
Esta posibilidad es independiente a que el Frente Sandinista sea una organización política bien estructurada y con un núcleo duro que no varía sensiblemente entre un proceso electoral y otro.
Otra posibilidad, es que sean tres los candidatos, es decir, un liberal que puede ser Eduardo Montealegre (con el PLC), y dos sandinistas: Ortega y el ex Alcalde de Managua, Herty Lewites. A su juicio, en un escenario semejante, se le dificulta la victoria a Ortega. Sin embargo, no significa —para Serrano— que Lewites se convierta en un potencial ganador, a pesar de la intención de voto que refleja en las encuestas, ya que la ventaja la tendría Montealegre.
En el caso de que la elección sea a cuatro bandas, lo que se presentaría es una segunda vuelta, en la cual, ganaría el candidato no sandinista, dijo Serrano.
Estos escenarios pueden variar de darse una inhibición para Lewites, lo que fortalece las opciones de Ortega; y si se inhibe a Montealegre, también representa una oportunidad para el candidato sandinista, en su quinta postulación, señaló Serrano.
Para Eliseo Núñez, de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), el escenario que se vislumbra es a cuatro bandas, pero definido entre los que van a votar por Montealegre o por Ortega.
“Yo creo que la gente va a escoger al candidato que tenga más probabilidades de ganarle al Frente, lo hizo en el 90, 96 y lo hizo en el 2001, y lo va a volver a hacer ahora, nosotros estamos confiando en que la gente haya identificado a Eduardo Montealegre como el candidato para continuar con la democracia en este país”, destacó Núñez.
VERIFICACIÓN NECESARIA
Por otro lado, el proceso de verificación que pretende impulsar el CSE, como garantía de un proceso transparente, es necesario, pero no suficiente, advirtió Serrano Caldera, quien insiste en la reforma a la Ley Electoral para garantizar un proceso más transparente.
AGENDA PENDIENTE
El Consejo Supremo Electoral (CSE) tiene entre sus prioridades impulsar un proceso de verificación que permita iniciar la depuración del Padrón Electoral, el que se calcula puede tener un margen de error de 500 mil registros, para ello solicitará los recursos necesarios.
Se calcula que el Padrón Electoral para las elecciones nacionales en noviembre del 2006 registre tres millones 500 mil ciudadanos, ya que para las elecciones municipales del 2004 alcanzó tres millones 307 mil 10 personas.
Hay que tomar en cuenta que el CSE considera que anualmente se registran entre 80 a 120 mil jóvenes que cumplen los 16 años y solicitan su cédula de identidad.
El proceso de cedulación es otro de los factores que el Poder Electoral asegura que fortalecerá para disminuir el bolsón de 120 mil documentos de identidad que se encuentran en sus oficinas, aunque un 90 por ciento de la población cuenta con su cédula de identidad.
ORTEGA AMENAZANTE
El secretario general del FSLN, Daniel Ortega, dijo en días pasados que Herty Lewites se benefició de la inhibición en contra de Pedro Solórzano en el 2000. También ha expresado que en la ley están las causales para inhibir a quienes hayan cometido delito.
