Víctor Manuel Espinoza [email protected]
El pueblo ha tomado conciencia sobre una unidad democrática y nacional para compartir decisiones cívicas y políticas importantes para el bien del país, tomando en consideración únicamente los aspectos positivos y separando los errores cometidos en el pasado, el individualismo y el yoísmo.
Algunos hablan de unidad formando círculos, otros hablan de unidad y vienen aventajando en forma horizontal como carrera con obstáculos sin detenerse, preocupados por llegar primero; otros plantean la unidad en forma tradicional y vertical. La unidad es más de fondo y debe proceder a conceptualizarse y establecer reglas y métodos de unidad. Esta unidad se viene construyendo en una lucha y no debe estar sujeta únicamente al proceso electoral. Las alianzas las vivimos en el pasado con frutos limitados por ser débiles, y al final terminaron colapsando.
El desafío para los dirigentes políticos se presenta en la necesidad de la democracia interna de una elección primaria con la participación de las bases y en decisiones que tienen trascendencia política.
Uno de los ejes de discusión que se ha venido planteando es democracia interna, y democracia externa sujeta a vigilancia internacional. Sobre estas ideas y simbología expresadas, señalo seis demandas que considero está exigiendo la sociedad civil en general.
A. Se demanda elecciones primarias con el voto secreto para elegir a candidatos de elección popular a lo interno de cada partido, para democratizar sus estructuras. Posteriormente se entrarían a negociar y elegir nuevamente a los mejores precandidatos para estos cargos con la participación de los diferentes partidos democráticos.
B. La sociedad demanda la ruptura del pacto como una medida para que todos los partidos formen parte de esa gran unidad democrática y se establezcan nuevas reglas del juego.
C. Que los candidatos a la Presidencia y a diputados sean personas de prestigio, capacidad, popularidad, con definición clara y valientes.
D. La sociedad demanda que la casilla a escogerse debe ser de la organización partidaria que tenga mayor prestigio.
E. Que las organizaciones partidarias demanden con la sociedad civil la reforma a la Ley Electoral, señalando las trampas que establece la misma ley, para evitar así un fraude electoral. De esa forma impediría la abstención.
F. Coordinación para la discusión y la acción con otras organizaciones cívicas, para darle paso a un nuevo modelo de representación, lo que implica democracia en forma directa o participativa. La sociedad necesita espacios claros, reglas claras para ejercer el voto popular.
Las alianzas partidarias que se han venido realizando desde los años mil novecientos cuarenta y cuatro han tenido poca vigencia por estar dirigidas a intereses particulares, por lo que deberíamos de cambiar la dimensión llamándole unidad democrática nacional; es aquello que el interés es para evitar que se divida, y debe ser una unidad en acción y tener un objetivo principal, como es el cambio.
El autor es abogado