- “Si verdaderamente están arrepentidos… que cumplan allí su condena y que Dios los perdone”, dice madre
- Por primera vez mañana verá la cara del asesino de Inti Amaru
Elízabeth [email protected]
Diez años han transcurrido y aún la periodista Elsa Gómez no logra descubrir el misterio que envuelve el crimen de su único hijo, Inti Amaru Gómez Gómez.
Todo parece empezar de nuevo para la comunicadora, ya que uno de los sentenciados a la pena máxima por el asesinato de su vástago pretende obtener la libertad condicional.
Geovany Benavides Zárate fue sentenciado a 30 años de prisión por el delito de asesinato, y un año más de prisión por asociación e instigación para delinquir. Es señalado de haber torturado al hijo de Gómez, quien al momento del asesinato tenía 14 años. Es uno de los cuatro sentenciados por el crimen cometido un 9 de agosto de 1995.
Ahora la madre de Inti Amaru Gómez clama a las autoridades judiciales que no otorguen libertad condicional a Benavides, sino “que cumplan su condena, si aquí debería haber cadena perpetua para esa gente que es un atentado para todo mundo”.
“Sí verdaderamente están arrepentidos, pues que cumplan allí su condena y que Dios los perdone definitivamente. Que se queden allí y que acepten ese castigo que sí se lo merecen…”, refiere Gómez.
Advierte que asesinos como los de su vástago pueden ser reincidentes. “Son enfermos mentales, y lo que necesitan es que las curen (las enfermedades) allá adentro, pero que se queden allí”.
Durante este período es muy poco lo que Gómez se ha referido sobre el tema que sólo le provoca llanto y dolor.
“La paz nunca la he tenido, yo no he podido olvidar un solo momento, no sé cómo pasaron estos años, te lo juro”, comenta Gómez mientras la voz se le quiebra constantemente al referirse al tema.
Ella nunca vio el rostro a los cuatro hombres que atrozmente segaron la vida a su hijo. Sólo sabe que Benavides fue quien le quitó los cordones de los zapatos para asfixiarlo en el trayecto desde Las Mercedes hasta Tipitapa, donde fue dejado abandonado en un predio vacío.
“¿Qué fue lo que hizo mi hijo para merecer eso. A estas alturas no sé por qué lo mataron?”, sostiene la periodista quien recuerda que en el momento dijeron varias cosas, pero ninguna creíble o verificada. Entre éstas destaca que un sobrino suyo que reside en Guatemala lo había mandado a matar porque el padre del menor le debía un dinero, lo que resultó ser falso; después se dijo que lo habían mandado a matar a él y a otra mujer a Costa Rica, “pero al fin del asunto no sé qué fue lo que pasó”.
Gómez confirma que su sobrino Róger Lenín Castro, quien vive en Guatemala, había llevado en dos ocasiones a uno de los asesinos, pero esa fue toda la relación. En ese momento Castro fue entregado por su madre a la justicia, pero nadie lo procesó. Actualmente Gómez cortó relaciones con su pariente.
Gómez está citada para mañana jueves, a las 9:00 a.m., para comparecer en audiencia oral en el Juzgado Primero de Distrito de lo Penal de Ejecución de Sentencia y Vigilancia Penitenciaria, donde también estará presente Benavides, lo que la pone más alterada.
Y añade: “Qué es lo que quieren que llegue a ver. ¡Voy a ver a un hombre ensangrentado con la sangre de mi hijo!”, la conversación se ve interrumpida constantemente por el llanto.
Gómez trae a su memoria los recuerdos del terrible relato que escuchó después de ocurrido el crimen, los autores tenían unos tres meses de darle persecución a su víctima.
“Después que lo habían torturado, golpeado y todo en el lugar donde lo estaban dejando y ya se iban… el niño se levantó y se regresaron, agarraron la gata del carro y lo remataron con eso, él había quedado vivo. Tienen esa sangre de planificar, de torturar, porque fue una tortura desde que salieron de Las Mercedes hasta que llegaron a Tipitapa ¿ Quién sabe cuántas horas fueron? Vos creés que esta gente merece estar libre?”, insistió la periodista.
PERDIÓ A SU HIJO, PERDIÓ SU FAMILIA
Inti Amaru Gómez cursaba tercer año de secundaria cuando fue asesinado. Era hijo único del matrimonio formado por Elsa Gómez y Evaristo Gómez.
“Me dejaron sin mi familia, pero yo no tengo derecho a eso, ellos sí tienen derecho”, lamenta Elsa Gómez.
No hay situaciones diarias que ocurran que su progenitora la periodista Elsa Gómez no las relacione con él.
Un niño con uniforme escolar trae recuerdos tristes para la periodista.
Cada vez que pasa por el Colegio Bautista donde Inti Amaru cursó su educación primaria y parte de secundaria, le parece verlo corriendo en el campo al igual que los demás estudiantes jugando futbol.
A la fecha aún conserva en su memoria los recuerdos de la infancia del menor. Ella soñó verlo formado como un hombre profesional que sirviera a la sociedad y dándole la familia que siempre deseó.
TEMOR AL FUTURO
La periodista Elsa Gómez preguntó a las autoridades judiciales del país, quién les protegerá en caso que uno de los asesinos de su hijo Inti Amaru logre libertad condicional. Gómez recordó que desde que los cuatro sentenciados por el asesinato atroz de su vástago cayeron presos, los asediaron a través de ex convictos con quienes mandaron a amenazar con tomar venganza.
