- Resultó decisiva para el éxito nica ante canaleros
Edgard Tijerino M. [email protected]
DESDE PHOENIX, ARIZONA.- ¿Qué tanta importancia tendrá esta atrapada en el momento de la revisión final del juego?, pensé y lo manifesté por radio, cuando Danilo Sotelo, no con spikes de Andrew Jones o de Jim Edmonds, le llegó angustiosamente a esa pelota “envenenada” bateada por Freddy Herrera hacia lo profundo del jardín derecho con dos a bordo en el fondo del primer inning.
Cierto, Avelino Asprilla anotó desde tercera, pero Earl Agnoly tuvo que regresar a primera y Herrera, pese a su gran batazo, fue el segundo out.
Esa pelota tenía “cara de triple”, es decir, venían dos carreras hacia adentro y un hombre amenazante en tercera con el pitcher Olman Rostrán aturdido, metido en la burbuja de la inseguridad.
Un probable inning de tres carreras, fue reducido a sólo una en beneficio de la permanencia de Rostrán en la colina.
“Todo fue difícil. Fui hacia atrás lo más pronto posible, hice un cálculo y decidí girar, quedando de espaldas al cuadro. Tenía que hacerlo así para tener chance y aceleré. La pelota estaba encima y se movía peligrosamente en su descenso. Me ayudó la concentración. La busqué con el guante bien abierto para hacerle más espacio, hice el esfuerzo y la apreté”, dijo Sotelito quien agregó el hit impulsador de la ventaja 2-1.
El relevista Boanerges Espinoza, quien sobrevivió a una dificultad de bases llenas en el cierre del octavo, aseguró no temerle al problema.
“Si estoy aquí es para resolver dificultades no fabricarlas. Otorgué las dos bases, buscando los contornos de la zona de strikes, y cuando fue necesario apretar, lo hice”, expresó.
En tanto, Omar Cisneros, en la cima del júbilo, vaticinó: “Vamos a vencer a Estados Unidos. Tengo listo al zurdo Asdrudes Flores y pienso utilizar el mismo line-up”.
