Edgard Tijerino M.
DESDE PHOENIX, ARIZONA.- Difícil de creer pero ocurrió. El equipo pinolero, que jugaba perezosamente, como si estuviera resignado, rescató un partido que se ocultaba entre las cenizas, y está con vida, pensando en ir más allá y asegurar el boleto para el torneo clasificatorio que se jugará en Cuba el próximo año.
Nicaragua ganó 6-1 y los panameños amanecieron hoy rascándose la cabeza, tratando de encontrarle una explicación al inesperado derrumbe que sufrieron cuando pretendían acercarse a tres outs de la victoria.
¡Diablos! ¿Y si el zurdo Abraham Atencio hubiera continuado? Siempre impacta el contraste de las imágenes cuando se produce repentinamente.
Ahí estaba “el equipo muerto” con su expresión triste en ese inicio del octavo inning, cuando de pronto, abrió los ojos, se salió de la fosa y comenzó a batear, hasta fabricar seis carreras y hacer girar la pizarra de un partido que perdíamos 1-0.
El zurdo canalero Rolando Herrera, reemplazo ahora inoportuno del dominante Atencio, se vio arrastrado por ese súbito desborde y fue víctima de la agresión agrandada de dos a seis carreras, por el error del paracorto Cristóbal Garibaldo, que significaba el último out de ese episodio.
Por segundo día consecutivo, nuestro pitcheo no pudo dibujar el primer cero. El lead off panameño Avelino Asprilla, disparó hit y avanzó a segunda por un buen toque de Audes de León. Olman Rostrán perdió la brújula, y con un lanzamiento enloquecido, permitió que Asprilla se desplazara al tercer costal, desde donde anotó por batazo profundo de Freddy Herrera, muy bien fildeado por Danilo Sotelo corriendo de espaldas al cuadro, evitando que las complicaciones se multiplicaran muy temprano.
Durante seis de los siete primeros innings, Rostrán estuvo sometido a presión por la ofensiva canalera, pero resolvió, como un buen torero. Y en el octavo, vino la resurrección nica, tan inesperada como un trueno en seco.
Sergio Mena como emergente, colocó una pelota en el filo de la pared del letf para un en doble. Adolfo Matamoros falló pero Edgard López, trazó una hermosa parábola entre rightcenter empujando la bola encima de la verja después de rebotar, empatando el juego. Renato Morales entregó el segundo out pero el manager Karl Heron decidió traer a José Luis González en busca de “amordazar” el peligro que representaba Sotelito. Resultó fatal. Sotelo, con un hit al left, volteó el score 2-1 metiendo a Panamá en la olla de la incomodidad.
El error del short Garibaldo, abrió las puertas para el caos canalero. Era el último out pero dejó a Juan Oviedo con vida, y Stanley Loáisiga con su cuarto hit del juego, empujó la tercera. Parecía suficiente, pero el tercer relevista Joel Ortega, cedió base a Ofilio Castro llenando los costales y después de dos bolas a Chico Hernández, fue sustituido por Wenham Michael quien completó el boleto y la carrera forzada para el 4-1. Hits seguidos de Darrell Walters y Matamoros, ampliaron la ventaja 6-1, quitándole suspenso al ponche de Boanerges Espinoza contra Avelino Asprilla con las bases cargadas en el cierre del octavo.
LOS FACTORES
La atrapada de Sotelo que evitó el pánico en el propio primer inning. Esa jugada fue de vital importancia.
El pitcheo sereno bajo presión que estuvo realizando Olman Rostrán ahogando intentos de asalto constantes.
La agresividad sostenida de Stanley Loáisiga con sus cuatro hits, enviando siempre señales de vida.
El doble despertador de Sergio Mena saliendo del banco, que permitió exponer la vulnerabilidad del bullpen canalero, previo al gran batazo restaurador de Edgard López.
El hit de Sotelito en un momento tensionante y el relevo rechi na-dientes de Boanerges Espinoza.
