Orlando N. Bonilla
Al igual que en años anteriores, de nuevo se discute el famoso 6 por ciento (del Presupuesto General de la República) que reclama el Consejo Nacional de Universidades (CNU). Comenzaron las marchas, que aunque dicen que serán pacíficas la historia nos indica que al pasar los días los ánimos se podrían caldear y la violencia florecer de nuevo. Ruego estar equivocado. La Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN) a través de los últimos 15 años siempre ha sido encabezada y representada por un solo estudiante, sea Juan o Pedro. Me imagino que la directiva de UNEN es conformada por diferentes estudiantes representando a todas las iniversidades que reciben dinero del Presupuesto General de la República; sin embargo, éstos no se perciben, no se ven, ni se escuchan públicamente sus opiniones, por lo que debo deducir que existe un férreo caudillismo estudiantil apoyado por fuerzas académicas o políticas superiores.
El Presupuesto General de la República para el año 2006 refleja una asignación de C$ 1, 173,700,000 de córdobas para 10 universidades y para el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes es de C$ 2, 734,113,000 córdobas, o sea el presupuesto universitario es casi el 43 por ciento del total de MECD. A simple vista no se ve mal y no dudo que estos parámetros son aceptables en países del primer mundo, si tomamos en consideración los miles de millones de dólares que les inyectan a las universidades las muchas organizaciones filantrópicas. Pero en Nicaragua, a excepción de algunas donaciones pequeñas de organismos internacionales a las universidades, el mayor y único organismo donante es el Presupuesto General de la República, ya de por sí raquítico y escuálido de un país al borde de la miseria.
De acuerdo al CNU, estas 10 universidades representan a 70 mil estudiantes universitarios. De acuerdo al MECD, para el inicio del 2006 aproximadamente 1,800,000 alumnos se matricularán en los preescolares, primaria y secundaria. Además de eso ¿cuántos maestros más tiene el MECD que pagar en estas escuelas que las Universidades? No es de extrañarse del muy poco salario que devenga un maestro de primaria o secundaria cuando una buena parte que se le podría aumentar al Ministerio se va al CNU.
No es que la educación universitaria no sea importante para el país, es muy importante sacar profesionales que puedan con sus conocimientos mejorar nuestras condiciones de vida. Pero se habla de 70 mil estudiantes que son beneficiados con este presupuesto, un beneficio, sin embargo, dudoso ya que nunca ha habido cuentas claras sobre el uso que le dan a este dinero. Hay 70 mil estudiantes matriculados al inicio del año pero al ver costo beneficio, ¿cuántos de éstos que se matricularon se gradúan? ¿Será 10 por ciento, 15 ó 20 por ciento?
Muchos caen después del primer año, segundo, tercero y sólo un pequeño porcentaje recibe su titulo de profesional, el resto se queda en el mercado laboral como bachilleres con un año o dos de universidad. ¿Sirve esto más que ser sólo bachiller? No mucho. El país necesita buenos técnicos y se debiera incentivar la creación de buenas escuelas técnicas de uno o dos años de estudio que gradúen jóvenes que se desempeñen orgullosamente como buenos trabajadores en su ramo. Aunque no se le puede quitar la esperanza a ningún joven de que sea un profesional universitario pero los padres y estudiantes deben de ser pragmáticos. Deben analizar las alternativas de estudio y ver lo que más les conviene.
Por otro lado, considero que un estudiante de primaria debe ser considerado como un tesoro en potencia. Sólo el hecho de que este niño aprenda a leer y escribir y con conocimiento de aritmética, lo hace una persona útil a la sociedad y, asimismo, le abre camino en la vida ya sea en el campo o en la ciudad en comparación con uno que no tuvo oportunidad de ir un solo día a la escuela. Puede haber llegado sólo a primaria pero ganó porcentualmente en conocimiento y orgullo más que el que no pudo con la universidad. Debemos realmente dedicar más presupuesto a estos niños. Si este niño llega a la secundaria, pues mejor todavía, y debido a que nuestra educación secundaria carece de calidad educativa, pues también hay que dedicarle mas atención y fondos a este sector. El futuro del país esta en los hombros de estos muchachos con su formación moral que a esa edad se les puede inculcar y no cuando lleguen a la universidad.
¿De donde saldrán estos fondos adicionales para educación primaria y secundaria? Claro, del presupuesto de las universidades. No podemos seguir asignándoles un porcentaje fijo cada año. Se le debiera entregar al CNU un presupuesto presentado por ellos mismos cada año, que sea estudiado y aprobado por el Ejecutivo y Asamblea, justificándolo y al mismo tiempo rindiendo cuenta anualmente del uso que se le dio al presupuesto del año por terminar antes que se le entreguen fondos adicionales.
El autor es administrador de empresas y consultoren negocios internacionales.