- Expertos médicos que le examinaron determinan que sí está apto mentalmente para un juicio
- Padece de pérdida de memoria, pero no de trastornos mentales
AFP
SANTIAGO.- El ex dictador chileno Augusto Pinochet dijo que Dios lo perdonará si se excedió en el uso de la fuerza durante la cruel dictadura que encabezó por 17 años, al responder a un interrogatorio judicial, a parte de cuyas actas accedió la AFP este miércoles.
“Lamento y sufro por esas pérdidas, pero Dios hace las cosas, Él me perdonará si me excedí en algunas, que no creo”, dijo Pinochet al juez Víctor Montiglio, en alusión a las más de 3,000 víctimas que se le atribuyen a su régimen entre muertos y desaparecidos, según el extracto al que accedió la AFP por medio de fuentes judiciales que pidieron el anonimato.
“Todo lo que hice, todo lo que actué, todos los problemas que tuve, se los dedico a Dios, todo se lo dedico a Chile porque eso permitió que el país no fuera comunista y surgiera como hasta hoy”, agregó Pinochet al juez, para justificar su llegada al poder el 11 de septiembre de 1973.
Montiglio interrogó al general Pinochet el lunes en su elegante residencia del barrio La Dehesa, en el este de Santiago, en el marco de la investigación por la llamada “Operación Colombo”, que en 1975 significó la muerte de 119 opositores.
El magistrado realizó un interrogatorio por más de dos horas y de 20 preguntas, la mayoría de las cuales fue contestada vagamente por el ex dictador (1973-1990), que quedó enfrentado a la apertura de un juicio en su contra después de que la Corte Suprema lo privó de su fuero.
“No me acuerdo”, le dijo Pinochet a Montiglio cuando le preguntó si él encargó al general Manuel Contreras crear la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), la temida policía secreta de la dictadura, a la que se le atribuyen la mayoría de las violaciones a los derechos humanos cometidas durante el régimen.
“No me acuerdo, pero no es cierto. No es cierto, y si fuera cierto, no me acuerdo”, insistió Pinochet en respuesta a su responsabilidad como jefe directo de la DINA, cuyos agentes ejecutaron la “Operación Colombo”.
En otra de sus respuestas el ex dictador señaló no recordar detalles. “Me están preguntando de cosas que sucedieron hace 30 años”, dijo.
En septiembre del año pasado Pinochet fue sometido a un interrogatorio por parte del juez Juan Guzmán Tapia, que investigaba su respo nsabilidad en los crímenes de la “Operación Cóndor”, que coordinó a las dictaduras sudamericanas en los setenta para el exterminio de opositores.
Sus respuestas, más extensas que las de ahora, también trascendieron a la prensa.
“No, no me acuerdo y no era problema mío. Yo era Presidente y después estaban los servicios de inteligencia. Eso era cosa, me imagino, de mandos medios. Ni Cóndor ni nada de eso era problema mío”, dijo Pinochet en su declaración pasada, negando también su responsabilidad.
PUEDE COMPARECER ANTE UN TRIBUNAL
Las condiciones mentales del ex dictador chileno no le impiden enfrentar el juicio abierto en su contra por los crímenes de la “Operación Colombo”, uno de los planes represivos que aplicó su régimen, según las conclusiones de los médicos que lo examinaron, conocidas este miércoles.
La salud mental de Pinochet, próximo a cumplir 90 años, lo liberó de dos procesos anteriores por violaciones a los derechos humanos atribuidas a su dictadura (1973-1990). Pero los peritos que lo examinaron a fines de octubre determinaron que su “demencia moderada” de origen vascular no es un obstáculo para que comparezca en el proceso por la “Operación Colombo” que aplicaron los agentes del régimen militar a mediados de 1975, con una secuela de 119 desaparecidos.
“Los exámenes son concluyentes en cuanto a que Augusto Pinochet, desde el punto de vista psiquiátrico, es una persona normal que puede dar respuestas, sin perjuicio de que tiene afecciones de carácter neurológico”, señaló el abogado Hernán Quezada, tras revisar los informes a los que tuvo acceso este miércoles.
Los seis expertos del Servicio Médico Legal que lo examinaron establecieron que Pinochet muestra un grado de pérdida de memoria, pero no un trastorno mental que le impida argumentar en su defensa ante un tribunal.
“Los peritos coinciden en que en todos los exámenes hubo por parte de Augusto Pinochet una sobresimulación, para tratar de hacer parecer más graves los síntomas de la enfermedad neurológica que padece”, precisó Quezada, quien representa a los familiares de las víctimas desaparecidas. El juez Víctor Montiglio, a cargo del proceso, interrogó el lunes a Pinochet en su residencia de La Dehesa, al este de Santiago, antes de resolver si lo inculpa o no como responsable de estas desapariciones.
SÍ SABÍA, DICEN LOS EX AGENTES
“No me acuerdo. Nunca yo podría hacer una cosa así. ¿Por qué podría defender a la DINA (policía política) si yo no sabía?”, argumentó, ante el juez al referirse a las violaciones a los derechos humanos imputadas a su policía secreta. Sin embargo, ex agentes afirman que Pinochet sí tenía conocimiento de las acciones represivas que ejecutaban.
