AFP
WASHINGTON.- El escritor y periodista Bob Woodward, del diario The Washington Post, supo la identidad de una agente de la CIA un mes antes de que se revelara públicamente su nombre, hecho que a su vez llevó a un fiscal a procesar a un alto cargo de la Casa Blanca, afirma este miércoles el propio diario.
Woodward, subdirector ejecutivo del rotativo, pidió disculpas al editor ejecutivo del periódico, por no haberle dicho, en más de dos años, que un alto funcionario de Gobierno había hablado con él sobre la agente de la CIA, informó The Washington Post el miércoles.
La revelación de que el periodista supo sobre el verdadero trabajo de Plame es importante porque podría alterar la cronología del caso, convirtiendo a la fuente que habló con Woodward —cuya identidad no fue aún revelada— en el primer funcionario de Estados Unidos en revelar la identidad de la espía Valerie Plame.
Woodward dijo al editor Leonard Downie que había ocultado la información porque le preocupaba ser citado por el fiscal especial Patrick Fitzgerald, que investiga el caso, según publicó el Post el miércoles en su página web. “No quería que nada de lo que estaba pasando acabara con una citación para mí”, dijo.
“Pedí disculpas porque debí habérselo dicho mucho antes”, declaró Woodward al Post. “Trataba de proteger mis fuentes. Eso es prioritario en un caso como éste”, dijo el periodista, al agregar “tengo el hábito de mantener secretos”.
Woodward —que reveló el escándalo Watergate que costó la presidencia a Richard Nixon— dijo el lunes al juez Fitzgerald que un alto funcionario del gobierno estadounidense le habló sobre la espía Valerie Plame a mediados de junio del 2003, un mes antes de que su identidad fuera revelada el 14 de julio de 2003 en una columna del diario, dijo el Washington Post.
El ex jefe de gabinete del vicepresidente Dick Cheney, Lewis “Scooter” Libby, fue procesado el mes pasado por presentar falso testimonio sobre el caso Plame.
Libby —aparte de ser la única persona acusada hasta la fecha en la investigación— supuestamente fue el primer funcionario en revelar la identidad de Plame, y renunció antes de que se le formularan cargos.
Mientras, el principal asesor político del presidente George W. Bush, Karl Rove, está bajo investigación en el caso y el propio Cheney podría incluso ser llamado a rendir testimonio ante la justicia.
El esposo de Plame, el ex embajador Joseph Wilson, fue un feroz crítico de la invasión de Irak en el 2003.
Wilson dijo que el nombre de su esposa fue deliberadamente revelado por alguien dentro de la Casa Blanca en venganza por haber señalado la falsedad de las pruebas presentadas por Bush en el “discurso a la Nación” en el que acusó a Irak de tener armas de destrucción masiva.
Woodward dijo que el funcionario no mencionó a Plame por su nombre, sino que se refirió a ella sólo como la “esposa de Wilson”.
El 6 de julio de 2003 Wilson publicó un editorial en The New York Times en el que acusó al gobierno de Bush de haber manipulado la información de inteligencia “para exagerar la amenaza iraquí”, incluyendo un informe suyo de febrero del 2002.
Si el caso avanza a un juicio, atraerá una enorme atención por los intereses del gobierno de Bush en juego, mientras la Casa Blanca enfrenta una baja popularidad debido a su política en la guerra en Irak y a varios conflictos domésticos.
