- Presentan nuevos informes
Peter CapellaAFP
TUNEZ.- Los objetos se convertirán en los próximos años en los principales usuarios de internet, por delante de los humanos, en un mundo lleno de sensores electrónicos y casas «inteligentes» que utilizarán la red para conocer los hábitos de sus usuarios y establecer nuevas relaciones con ellos.
«Estamos creando una inteligencia que da un poco más de vida a los objetos y permite que las cosas hablen a nuestras espaldas», resume John Gage, investigador de la firma informática norteamericana Sun Microsystems.
En un informe presentado este jueves y titulado «Internet para los objetos», la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) avanzó lo que, a su juicio, será la próxima revolución tecnológica.
El estudio fue publicado durante la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (SMSI) de Túnez.
En este mundo hipertecnológico, como el que apuntaron George Orwell en «1984» o Adolf Huxley en «Un mundo feliz», hombre y objeto estarán interrelacionados a través de un internet radicalmente nuevo.
«La ciencia ficción se convierte lentamente en realidad en un ‘internet para los objetos’ basado en una red de conexiones omnipresentes», prevé este informe.
«Entramos en una nueva era en la que los ‘usuarios’ de internet se contarán por miles de millones, pero entre ellos los hombres serán quizá una minoría», pronostica el texto.
NOVEDADES
Los aparatos que inicialmente estaban destinados exclusivamente a la comunicación también sufrirán avances importantes en el campo de los servicios, como el teléfono móvil, desde donde se podrán adquirir billetes de tren electrónicos.
La UIT anuncia la llegada de un frigorífico que se comunica directamente con el supermercado de la esquina para que no nos quedemos con la nevera vacía, o una lavadora que se pone en contacto con la camisa sucia. Los nuevos detectores instalados en los objetos en línea podrán también «recopilar datos del exterior y humanizar la tecnología complementando, o incluso sustituyendo, la detección humana», explica la autora del informe de la UIT, Lara Srivastava.
