Mercedes Sequeira y Martha Marina GonzálezCORRESPONSALES/ CHONTALES Y ESTELÍ[email protected]
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Jóvenes baleados por desconocidos en Juigalpa y Estelí
Mercedes Sequeira y Martha Marina González
CORRESPONSALES/ CHONTALES Y ESTELÍ
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Dos jóvenes que andaban por separado celebrando con sus amigos, fueron baleados por desconocidos el primero de enero en las calles de Juigalpa. Uno de ellos perdió la vida.
El hoy occiso es Luis Adolfo García Cundano, de 33 años, quien la madrugada del primero de enero falleció en el hospital Asunción, de esta localidad, producto de un impacto de bala que recibió en el abdomen con orificio de salida.
Según su padre Adolfo Israel García López, de 50 años, su hijo regresaba a su casa que sita del hospital Asunción dos cuadras al sur, una al este y media al sur, cuando los victimarios lo interceptaron y lo balearon sin mediar palabras.
Luis Adolfo García Cundano, al momento de ser baleado andaba en compañía de sus amigos Alberto Obando y Juan Carlos Obando Duarte, quienes según la Policía, no supieron explicar lo sucedido, por lo que continúan investigando el hecho.
El otro que resultó baleado esa misma madrugada, pero que está con vida, fue el joven Lorgen Antonio González Hurtado, de 20 años, a quien los malhechores le realizaron un disparo a quemarropa en el pecho con orificio de salida.
Según su tía, Noemí Hurtado Miranda, su sobrino andaba también celebrando el fin de año cuando en el trayecto les salieron los antisociales, quienes lo intentaron matar con un arma de fuego.
BALEADO EN ESTELÍ
En la ciudad de Estelí, Francisco Javier Reyes Ríos se encuentra en estado delicado en el hospital San Juan de Dios, tras recibir un balazo en la mandíbula que se alojó en la sexta vértebra y le mantiene paralizado el brazo derecho.
De acuerdo a la versión de la Policía, Reyes Ríos provocó una alteración al orden público en un bar de esta localidad, de donde lo sacó una patrulla policial y les pidió lo bajaran en unos billares.
Posteriormente, en el mismo bar donde se había dado la alteración al orden público, se presentó la Policía ante una llamada telefónica que le hicieron y la sorpresa fue que la persona que había sido baleada era la misma que habían dejado en los billares. En el lugar encontraron un arma de fuego propiedad del lesionado.