- El famoso Botox es una toxina llena de bondades. Cura desde migrañas hasta secuelas de parálisis facial. Conozca más de esta sustancia que elimina más que arrugas
No crea que la toxina butoulinica, conocida como Botox, sólo es útil para dejar su rostro bello y radiante, sus beneficios son mucho mayores.
Según el neurólogo Octavio Duarte, la tóxina butulinica de tipo A, es una neurotóxina, la cual es la causante de una enfermedad llamada butulimia, y hace muchos años fue estudiada para ser usada como arma biológica, sin embargo después se conoció el efecto de su aplicación en la parte médica y empezó a ser usada para tratar el estrabismo sobre todo en los niños y posteriormente se expandió a diferentes especialidades y patologías.
“En nuestro medio, la toxina butulinica tipo A, inicia su uso en la parte cosmetológica, para rejuvenecimiento, sin embargo actualmente se está expandiendo al tratamiento de la migraña”, señaló Duarte.
Cabe mencionar que la migraña contituye el dolor de cabeza más frecuente, y según el doctor Duarte, el 99 por ciento de la población mundial ha tenido dolor de cabeza en algun momento de su vida. “De la población que ha sufrido dolor de cabeza, el 25 por ciento padece cefaleas o dolor de cabeza de tipo migrañoso, este porcentaje calma el dolor con una serie de medidas higiénico-dietéticas, además de usar sustancias preventivas”, según Duarte.
Sin embargo, Duarte señaló que con el uso de fármacos, se crea una dependencia de los analgésicos, e incluso algunos tienen efectos secundarios, como caída del cabello o ganancia de peso. Cabe mencionar que el 20 por ciento de las personas que padecen migraña, sufren de un tipo llamado migraña refractaria y no responde a ningún tratamiento preventivo, o sufren una condición de cefalea crónica diaria o cefalea crónica de tensión, que es cuando la persona tiene mucha contractura y dolor en los músculos del cuello y del hombro, es en esas condiciones que el uso de la toxina, mejora su calidad de vida.
El beneficio de la toxina tiene una durabilidad de cuatro a seis meses, durante la primera dosis, la sustancia actúa provocando una debilidad de los músculos, ya que generalmente el paciente migranoso es el que tiene mucha tensión nerviosa, que hace contraer los músculos.
Otras de las bondades de la toxina butulinica en el área neurológica, según el doctor Duarte, es que puede tratar el blefaroespasmos (contracciones periódicas de los músculos orbiculares de los ojos), espasmos hemifaciales (las personas contraen la mitad de los músculos de la cara), las cuales son condiciones que pueden observarse cuando quedan secuelas de parálisis facial, entonces se aplica la toxina para relajar los músculos.
También es usada en asimetrías faciales, que también pueden ser secuelas de parálisis facial, distonía de cuello o tortículis, que es cuando le queda el cuello un poco de lado, también puede aplicarse para curar hiperhidrosis (sudoración excesiva de las manos y las axilas).
El doctor Duarte señaló que también se aplica en niños que padecen parálisis cerebral infantil, a quienes se le aplica en edades tempranas con el objetivo de que puedan ser rehabilitados en edades tempranas, con ello tendrán menos necesidad de usar aparatos ortopédicos o someterse a cirugías ortopédicas.
BENEFICIOS COSMÉTICOS
En nuestro país, el uso de la toxina es más usado en el área de la cosmetología y hay ocasiones en las que el beneficio puede durar hasta un año.
Para el cirujano plástico Otto Kiesler, la toxina fue usada inicialmente por los oftalmólogos, para curar el blefaroespasmo, sin embargo en nuestro país, tiene mayor peso en el área cosmética.
“La funcion de la toxina es bloquear la contracción muscular, produciendo una relajación de la fibras musculares anervadas por las terminales bronquiales”, señaló Kiesler .
En cosmetología generalmente se usa para la mitad superior de la cara, la cara intermedia y el cuello. También sirve para corregir arrugas conocidas como “patas de gallo” y las arrugas del entrecejo o ceño.
También puede corregir el orbicular de los ojos, el elevador de los párpados superiores, el músculo trasverso de la nariz, el elevador del labio superior, hasta llegar al cuello.
EVITE USARSE CUANDO
Para el doctor Duarte, la toxina no puede usarse en pacientes embarazadas, cuando se está lactando o cuando hay disturbios de coagulación sanguíneas o pueden haber alteraciones si se combina con algunos medicamentos.
BONDADES
Aún cuando en nuestro país es reciente su uso, muchas personas usan la toxina conocida como Botox, como alternativa para mejorar su calidad de vida.
Mejorías: La toxina botulinica ha mejorado drásticamente la situación funcional de los pacientes con distonía muscular, trastorno que afecta a más de 15, 000 españoles.
Hasta la aparición de la toxina botulínica, el tratamiento se centraba en el uso de anticolinérgicos, antiespásticos o benzodiacepinas, cuyos resultados eran relativos y presentaban efectos adversos que limitaban mucho su uso.
Uso legal de la toxina: En 1989, la agencia estadounidense para los alimentos y los fármacos (FDA) aprobó su uso para el blefarospasmo (cierre involuntario de los párpados) y para el estrabismo, y poco después se aprobó también en el Reino Unido. Hoy, la toxina se comercializa en más de 60 países, en los que se utiliza contra otras alteraciones neuromusculares, aparte de las que está indicada. Más de 100,000 pacientes en todo el mundo han sido tratados con la toxina botulínica.
Dosis: La dosis depende del tamaño del músculo que se trate, de lo que haga falta debilitarlo y de la preparación comercial de la toxina.
Peligro: Aunque es una sustancia venenosa, el paciente no corre ningún peligro porque la sustancia inyectada permanece en el sitio del pinchazo y no entra en contacto con órganos vitales, como el hígado, el riñón o el corazón.
