Luis Solórzano
El 2006 es el año decisivo para el pueblo de Nicaragua. Es el momento histórico, ya que presenta la oportunidad de romper las cadenas del pacto Ortega-Alemán, de consecuencias negativas en la vida institucional de la República.
El escándalo de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) con los 609 mil dólares sustraídos de una cuenta del más alto tribunal de justicia del país es una burla al pueblo de Nicaragua. Las actuaciones de este señor no están ajustadas a los principios jurídicos y a la ética que debería tener un magistrado, y es más, da la impresión que no quieren restituirlos a la cuenta bancaria de donde fueron sustraídos, mientras el pueblo no tiene ni medicina en los hospitales públicos.
Urge el cambio, la sustitución de la corrupción por la honestidad, la incapacidad por la capacidad, la improvisación por la planificación. Hay que demostrarle al mundo que Nicaragua tiene hombres honestos y capaces de realizar el cambio que Nicaragua necesita. Nuestro creador nos ha favorecido con tierras fértiles, para no sólo tener la alimentación de nuestra población, sino también para exportar grandes cantidades; bellezas naturales como nuestros lagos, isletas y el río San Juan por mencionar; también tenemos volcanes con potencial geotérmico. Nicaragua no es pobre, ha sido empobrecida por la incapacidad y la corrupción de los gobernantes que hemos tenido y de los serviles a los cuales sólo les interesa su beneficio personal.
Que todo el pueblo de Nicaragua obtenga la sabiduría del Altísimo, para no equivocarse a la hora de ejercer el sufragio en las elecciones nacionales de noviembre del 2006, ya que se presenta la oportunidad de utilizar el voto en forma masiva para alcanzar los dos tercios de los diputados en la Asamblea Nacional y poner punto final al pacto, restableciendo así el Estado de Derecho. Sólo de esa manera alcanzaremos el desarrollo y saldremos del estancamiento económico.
Este año 2006 es la oportunidad del voto de conciencia, del voto inteligente, del voto contra el pacto corrupto por el voto de un pacto de honestidad, del voto por combatir la pobreza, del voto por la prosperidad, del voto por el cambio, del voto por Nicaragua.
Granada.