Ma. Haydeé Martínez Lacayo/Especial para Aquí Entre Nos
Echá a andar la memoria

Como si fueras un catador, probá las tres formas de aprender y descubrí cuál es la que va con vos
Ma. Haydeé Martínez Lacayo/Especial para Aquí Entre Nos
Imagináte que estás en la prueba de física y los temas que entran son de pura teoría y práctica. Tenés apuntes hasta para regalar, en papeles, fotocopias, trabajos, libros y en tu cuaderno, además de las explicaciones que dio el profesor en clases.
Todo ese relajo te tensiona, comienza a entrarte el pánico porque no te acordás de cómo solucionar los ejercicios y sólo pensás, ¿cómo habré resuelto esta cosa?
Eso mismo le ocurre a Gabriela Fernández de 15 años, quien afirma, “algunas veces siento que no se me pegan las clases. Le pongo atención al profesor, pero cuando me toca estudiar en la casa, con costo me acuerdo de qué habló el “teacher” ¡No sé qué me pasa!”
Cada persona tiene técnicas para aprender sin dificultad. Para saber cuál es tu mejor estilo, lo único que debés hacer es probar todas las opciones, aplicar a diario la que te resulta más fácil y así ya no estarás con las manos sudorosas y el cuello tieso cuando se acerque la época de exámenes.
El compañero de estudio
Si conocés a alguien que te cae bien y tiene tu mismo ritmo de estudio, invitálo a repasar las clases.
Acompañado es más fácil encontrar las respuestas de los cuestionarios y dejar los nervios a un lado. Eso sí, procurá que sea una persona responsable para evitar que toda la carga sea tuya. El diálogo, intercambio de ideas, las bromas y estar al lado de alguien que está pasando por lo mismo que vos, puede ser beneficioso para ambos.
Los recreos
No te quedés en la misma habitación por más de tres horas y cuando tengás tu receso, pensá en todo, menos en el examen.
“Estudio cada materia una hora todos los días y cuando hago el cambio entre una y otra, descanso 15 minutos”, afirma Juan Carlos Bonilla de 15 años de edad.
Es imprescindible levantarte de la silla y despejar la mente de vez en cuando. Lo fundamental del estudio es la comprensión. Recordá que la idea de aprender, es para tener conocimientos y entender el porqué de las cosas, no sólo para pasar los exámenes o complacer a tus padres y profesores.
Consejos
Aprender a estudiar supone también adquirir hábitos y actitudes positivas, quien se autoexamina… ¡aprueba!
Establecéte un horario que ayude a crear un hábito de estudio diario y que te evite perder tiempo.
Empezá y terminá de estudiar a la hora prevista.
Encontrá un lugar cómodo y tranquilo donde podás concentrarte.
Aseguráte que el sitio tenga una buena iluminación.
Estudiá de forma activa, reflexioná, subrayá lo importante, consultá en el diccionario o enciclopedia lo que no entendás y necesités ampliar.
Si sentís algún tipo de dificultad, no dudés en comunicárselo a tus papás o maestro.
¿A cuál pertenecés?: ¿Cuántas formas hay?
Auditiva:Si sos de las personas que al escuchar una canción reviven todo, eso te pasa porque a partir de la canción asociás recuerdos que quedaron grabados en tu memoria. Entonces, quiere decir que tu fuerte es aprender oralmente. Así que tu método de estudio más efectivo deber ser estudiar las lecciones en voz alta, escuchar atento cuando el profesor imparte la clase y cuando repasés en tu casa, poné música suave de fondo.
Visual:Las imágenes te llaman la atención y te absorben por completo de vez en cuando, por eso es lógico que las recordés mejor que las palabras.
Tu truco sería convertir los conceptos en imágenes. Imaginá situaciones donde se apliquen los conceptos que deseás aprender, acostumbráte a traducir las ideas en esquemas con flechas, leé en voz baja y subrayá con diferentes colores las frases que debés recordar.
Con el movimiento:En el aula de clases estás encerrado y sentado todo el día en el mismo lugar, no podés levantarte, ni hablar, es como una jaula.
Entonces, la opción que te queda libre es tomar notas porque así te mantenés despierto y siguiendo la línea de razonamiento que expone el profesor. La toma de notas debe ser práctica, rápida, con letra de doctor, usando claves y abreviaturas para que mirés al profe sin perder alguna idea importante.
De la Vida Real: Y vos ¿cómo estudias?
Carlos Castellón – 20 años
“No me pongo nervioso cuando voy a exámenes. Hago un repaso rápido para refrescarme y me baso en lo que aprendí en clases, se me hace más fácil poner atención y acordarme de lo que escuché”.
Opinión del experto:
“Todos manifestamos stress al presentarnos a una prueba. Por mostrar hombría o fortaleza es posible que digan lo contrario”, psiquiatra Gioconda Cajina López.
Manuel Urbina – 16 años
“Estudio una o dos horas en la casa y después repaso en el bus. Con los cuadernos aprendo mejor… casi no le pongo atención al profesor”.
Opinión del experto:
“Cada quien tiene su particularidad a la hora de aprender, pero es difícil que una persona asimile el total de lo estudiado, sin ponerle atención suficiente al profesor”, psicóloga Herla Calderón.
María de los Ángeles Cubas – 17 años
“Primero trato de no abrumarme mucho. Para mí es más fácil aprender en mi casa, porque así me concentro mejor. Estando sola comprendo mejor las clases”.
Opinión del experto:
“Es recomendable no dejar que la materia se acumule y que utilicen prácticas para relajarse, así estarán concentrados en el momento de estudiar”, psicóloga Marlene Saravia.
Olga Rivera – 16 años
“Me estreso si el examen es de la materia más difícil. Lo que hago es tomar un té o bañarme, luego descanso un poco y después comienzo a estudiar de 2 a 3 horas tomando descansos cortos”.
Opinión del experto:
“El stress en los estudiantes se origina por una situación específica, puede ser que perciba como amenazante o compleja la asignatura a estudiar y esto no le permita concentrarse. El estudiante debe reestructurar sus pensamientos y autoestima para alejar el temor y eliminar esos auto mensajes desfavorables”, psicóloga Marlene Saravia. ![]()
