Ma. Haydeé Martínez Lacayo
La primera “jalencia”

Sentiste que el corazón iba salirte por la boca y las mariposas hicieron bacanal en tu estómago ¿Así fue tu primer amor?
Ma. Haydeé Martínez Lacayo
Desde chiquita soñás con que tu primer novio sea especial, casi perfecto… al menos eso le pasa a las mujeres y un buen ejemplo de ello es Gabriela Cole, quien a sus 14 años no ha jalado porque prefiere esperar el “paquete completo”.
Gabriela asegura que no se va a conformar con cualquier cosa que aparezca. “A mi lado quiero a alguien lindo, cariñoso, fiel, que me cuide y me quiera mucho, también que se lleve excelente con mis amigas, mis papás y mis hermanos”. Esas son las características que su primer Valentín debe tener para llegar a derretir su corazón.
Pero a un chico le pasa todo lo contrario. En esta etapa de su vida no le interesa conocer sentimentalmente a las muchachas, si la chavala está “bien buena” no lo piensa dos veces antes de invitarla a salir, para él “todo tiro es carne”.
“Peor es no tener a nadie y andar solo, como gallina comprada entre la gente”, afirma Jorge Acevedo de 17 años.
Hay muchas razones para empezar a jalar, necesidad, amistad, curiosidad, atracción, soledad, confusión o amor, y tu caso puede ser distinto al de Gabriela o Jorge, pero serías mentiroso si negaras los síntomas que padeciste la primera vez que jalaste.
SÍNTOMAS
Primero, no podés diferenciar si esa sensación es un ataque cardíaco o ganas de ir al baño. Es un nervio que te come la vida cada vez que tu amor se acerca.
Después, las hiperactivas maripositas en tu estómago no dejan que las palabras salgan de tu boca y te ponés rojo como un tomate, las manos te sudan y tu mayor pesadilla es sonar como “Clodomiro, el ñajo”, si acaso llegás a pronunciar algo.
Al llegar la noche recordás su cara, su perfume, su pelo, esa manera especial de sonreír y sobre todo, ese primer beso ¡aaaah! Es imposible pegar un ojo.
Al pasar un par de semanas compartiendo todo con tu “cuchi cuchi”, la verdadera personalidad de cada uno comienza a salir a flote y a marcar el rumbo de la relación.
GARRAPATA HUMANA
Llamás a las seis de la mañana para decirle a tu “bebé” que le vas a guardar asiento en el bus. Al llegar al colegio la dejás en su aula. Antes de que suene el timbre de recreo ya estás esperándolo y caminan al bar agarraditos de la mano.
Y si mientras están en clases chatean sin parar y en casa hacen visita física, después virtual (mientras resuelven tareas en la compu) y antes de dormir hacen la religiosa llamada telefónica que podría participar en las olimpiadas y ganar medalla de oro como la más extensa en la historia… ¡Felicidades! Eso quiere decir que sos una nueva especie de garrapata humana, digna de salir en Discovery Channel.
EL DIFÍCIL
Pero, el peor primer novio que te puede tocar es aquel que se hace el rogado. Siempre está jugando a hacerse el difícil. Se pone misterioso hasta con los detalles más tontos e, incluso, te miente un poco para darle sabor a sus historias.
Siente que es la última gaseosa del desierto y que te sacaste la lotería con él. No le interesa conocer a tus amigos y menos involucrarse con tu familia, por eso todo el tiempo vivís reclamándole con tristeza su falta de amor y dedicación a la relación.
SUEÑOS DORADOS
Y por último, tenemos a las princesas de cuentos de hadas o a los príncipes azules, aquellos que son el perfecto sueño dorado de todos. Jamás te van a irrespetar y te dan la libertad de disfrutar tiempo a solas con tus amigos porque confía en tu sinceridad.
Se lleva de maravilla con tu familia y ha sabido ganarse a tu grupito sin mucha dificultad. No te pelea enfrente de la gente y guarda esos “llamados de atención” para discutirlos en los momentos que están solos. Comparte sin censura sus problemas, sueños, chistes y locuras, y lo mismo hacés vos con él.
EL PRIMER CORTÓN
Desgraciadamente los primeros novios suelen ser también los primeros fracasos.
“No esperaba que termináramos, lloré y me sentí mal”, cuenta Ana Gabriela Calderón de 18 años, al recordar su primer cortón.
Las dificultades comienzan cuando pasa el encanto y te enfrentás a la realidad, una persona que no era todo lo que te imaginabas.
Con el tiempo descubrís que estabas enamorado sólo del sentimiento de amar y no de la persona real. Así que experimentás tu primera depre y pasás acavangado escuchando puras corta pulsos, preguntándote si alguna vez volverás a sentir lo mismo. Pero, como dicen por ahí, “de amor nadie se muere y lo importante no es el primero si no el último….”
CONTÁNOS… ¿CÓMO FUE TU PRIMERA “JALENCIA”?
“Me acuerdo de toda mi relación con mi primer novio. Bueno, es que acabamos de terminar. Él era muy original con sus bromas y comentarios, era súper… ahora me hace falta. No sé si él es mi primer amor, tal vez vuelva a enamorarme, depende
de cómo sea la persona”.
Jessica Flores
19 años
“Mi primera novia no fue mi primer amor. Legalmente fue
un mes lo que duramos, la quise bastante pero hasta allí no más llegó. Teníamos rato de conocernos, pero fue a la pura bulla que comenzó todo y de repente nació el sentimiento. Pasamos un tiempo siendo amigos, después descubrimos que nos atraíamos y caímos en la vaina”.
Miguel Bonilla
20 años
“Tenía 15 años, para mí era algo loco, me llevaba bien con él, era buena persona. Cada vez que iba a llegar a mi casa o iba a verlo, me daba dolor de estómago, el corazón me hacia pum, pum… me alegraba cuando lo miraba venir. Cuando terminamos me sentí muy triste. Pero como él siempre llegaba a mi casa porque se hizo amigo de mi hermana, tenía ese consuelo”.
Jessica Coyado
21 años
“Tenía diez años cuando tuve mi primera novia. Como dicen “amor de chavalo”, andaba de loquito viendo lo bonita que era ella. También fue mi primer beso y me sentí todo “cool”, todo enamorado”.
José Alberto Delgado
19 años ![]()
