Dora Luz Romero MejíaEspecial para Aquí Entre [email protected]
¡Fue horrible!

Jalones de pelo, gritos, llantos… ¿qué es lo peor que te ha pasado en público? o… ¿qué es lo peor que has hecho en público?
Dora Luz Romero Mejía
Especial para Aquí Entre Nos
[email protected]
Un día de estos estaba en mi tierra —San Marcos—, me subí al microbús que iba para Managua y como todos los días, me disponía a echar un “peloncito”. La cosa es que estando en el microbús, una pareja empezó a discutir y como a mí el chisme no me gusta, seguí intentando dormir.
Ya en el camino, la situación se puso fea. ¡No me dejaban dormir! Y entonces, ni modo, “ a parar las antenas”.
Supongo que eran novios, por la manera cómo se reclamaban… Les calculo unos 16 ó 17 años. La muchacha, cuyo nombre no pude escuchar (lástima), le estaba pegando unos gritos terribles al pobre chavalo: — “Sí, te miré cómo la quedaste viendo, ¿qué pensás?…”
Silvio, el novio (su nombre sí lo pude captar), únicamente le decía con una cara de víctima: — “Bajá la voz por favor”… Y ella, como que si le estuviesen pidiendo —¡Seguí gritando! — “No voy a bajar la voz, hablo como quiero”… y bla, bla, blá…
Así pasaron casi la mitad del camino. Yo estaba sudando calentura ajena, ¡eso sí que daba pena!
Viendo esta historia tan traumática, entrevistamos a otros chavalos sobre lo peor que habían hecho o que les había pasado en público.
A GRITO PARTIDO
Pues la cosa es que platicamos con Marvin Calderón, un chavalo de 16 años al que por poco le sacamos la historia con cuchara, pero como es tan buena gente, decidió contarnos.
Marvin dice ser súper penoso y lo que le pasó fue esto: “Estaba en el colegio y me gustaba una muchacha, cuando decidí preguntarle si quería andar conmigo, todos los amigos de ella estaban atrás y ella me dijo a gritos ¡que no! y todos empezaron a reírse de mí”.
Un historia parecida le ocurrió a Jasmine Avendaño, de 18 años. La diferencia es que ella fue quien pegó el grito más fuerte.
Su novio la engañó y ella llegó a su casa a decirle sus cuatro verdades. “¡Sos un estúpido, idiota, hijo de…!” Y así sucesivamente… No le importó quiénes la estaban viendo y escuchando.
“Después sentí vergüenza, pero me sentí bien conmigo”, nos contó Jasmine.
LA SAL TE CAE
Antes de pasar al siguiente nivel, aclaramos que no es que queramos burlarnos de esta chica, pero su historia está para carcajearse.
No fue su culpa pero ella sufrió las consecuencias de la vergüenza. Se llama Francis Espinoza y tiene 21 años. Un día, Francis estaba afuera de su casa y pasó un muchacho que le gustaba. Ella lo saludó y se pusieron a volar lengua con él.
“Sentí un olor feo en el ambiente y dije guácala, qué mal huele. En eso, escucho un grito de mi mamá: Fraaaancis…”
— Sí mami..
Y su mamá sin asco le dice a grito partido: “Les dije que metieran esos frijoles al refrigerador, ¡ahora se los hartan chocos!”
En ese momento Francis pensó: Tragame tierra y escupime en otro lado ¡Yaaa! El chavalo que le gustaba se quedó sin hacer absolutamente nada, al igual que ella. ¿Y qué más podían hacer?
LA MINI ENCUESTA
Salimos a preguntarle a los chavalos acerca de sus historias vergonzosas y nos dimos cuenta de que la mayoría de los jóvenes que le hacen escándalo a sus novios, son las chicas. Ellos también hacen el “show” pero en menor magnitud. Las chicas son las que más reclaman.
Además, descubrimos que la mayoría de los chavalos han pasado por uno que otro trauma en el colegio o la universidad. Seguramente porque ahí es donde pasan la mayor parte del tiempo. Lo malo de esto es que cuando les pasan las cosas, siempre hay mucha gente alrededor.
Así que antes de que sea tarde, les aconsejamos que se porten bien y se vayan por la sombra. Ante cualquier eventualidad, no olviden contar hasta 10 para después no tener que arrepentirse del “oso” que van a hacer.
CONSEJOS
Platicamos un ratito con Braulio Reyes, del Centro de Protección al niño Carmen Castro Padilla, y le comentamos acerca de algunos de los casos que los chavalos nos dijeron.
Braulio dice que todo eso de jóvenes alterados haciendo el show en público, gritándole a sus novios, amigos… es normal.
Según él, la vergüenza es buena. “Sentir vergüenza en este caso es sinónimo de arrepentimiento”. Además, te ayudan a actuar de mejor manera en la próxima.
CARACTERÍSTICAS
Además, este sicólogo explica que las personas que casi siempre hacen el espectáculo, sin importar quien esté a su alrededor, son chavalos extrovertidos y en ocasiones manipuladores.
Muchas veces los jóvenes sienten que sus amigos o novios son de su propiedad y les reclaman donde y cuando quieren.
¿A CUÁL TE PARECÉS?
RAFLÁ
No te importa quiénes estén a la par tuya o el lugar donde estés, si hay algo que no te parece, lo decís. Y si es a gritos, ¡mejor! Sos súper extrovertido y después de hacer el “show” no te da ni una migaja de pena. Es más, te sentís orgulloso.
SALADO PESCADO
Sos un “pelado tranquilo” pero al inicio o al final, la teja siempre te cae. Tus amigos, familiares, novio… te hacen quedar en vergüenza frente a un tumulto de personas todo el tiempo y lo único que te queda es preguntar: ¿Por qué a mí?
EL PENOSO
Las circunstancias son las que determinan tu forma de actuar. En los lugares donde hay mucha gente preferís guardar tus comentarios o la rabia que sentís por cualquier cosa. Cada vez que te pasa algo en público, te ponés tipo camarón, por eso te lo llevás todo al suave.
DE LA VIDA REAL
¿Qué es lo peor que te ha pasado en público?
Estaba en el colegio y venía caminando. Estaba en quinto año. La cosa es que venía hablando con unos amigos y no me fijé que había una piedra, entonces me tropecé y caí de boca… aaay… y frente a nosotros estaba el chavalos que me gustaba.
Tamara Guevara
19 años
UNI
Estábamos en el bar de la universidad jugando “verdad o reto”. Yo le tiré un reto fuerte a un amigo y él se desquitó. Eran las 12 del mediodía y mi reto fue que me pusiera en el centro del bar y me quitara la camisa. Todos quedaron viendo — ¿y a éste qué le pasa? Estuve como 5 minutos en shock… pero al final todo regresó a la normalidad.
Juan Carlos Castañeda
18 años
UNI
Hace un tiempo, un muchacho llegó a verme a la casa porque íbamos a salir. Yo no estaba lista y el muchacho que me llegaba a hacer la visita me encontró con los rollos. O sea, ¡me miraba espantosa! Lo peor es que lo primero que hizo fue que en cuanto me vio, se tiró una carcajada. ¡Eso fue horrible!
Esmeralda Alemán
17 años
UNI ![]()
