Annabelle Sánchez
Hemos llegado al colmo del cinismo con el que actúan, deliberadamente, los diputados a la Asamblea Nacional. Es una verdadera vergüenza nacional lo que está aconteciendo en ese poder del Estado y soy de la opinión que nuestro pueblo no puede seguir siendo objeto de atropello a los derechos humanos.
Como cualquier persona, cada uno de los ciudadanos nicaragüenses tenemos el derecho de ser tratados con la dignidad que nos merecemos, por el hecho de ser personas. ¡Qué tontos son!… piensan (o mejor dicho no utilizan su capacidad de raciocinio) que pueden pasar por encima de cada una de las personas a las que ellos tienen que estar sirviendo.
Sinceramente, se están echando más tierra pues sus burlas, propias de infantes de 5 años, (me recuerdan mucho la conducta de niños de preescolar), sólo inspiran más desprecio.
Ojalá que el voto que demos en noviembre, ejerciendo nuestro derecho, sea para personas que merezcan ser llamadas personas.