José Antonio Jarquín
Hoy en día, el pueblo venezolano se encuentra en la encrucijada de sufrir el embate del comandante Hugo Chávez Frías.
El comandante Chávez utiliz los “petro-dólares” para “ayudar” a sus camaradas latinoamericanos del tercer mundo.
Pero como buen militar, utiliza la disciplina y el orden que aprendió en el cuartel y reparte su “ayuda” en orden alfabético: Argentina (Kirchner), Brasil (Lula), Bolivia (Evo), Cuba (Fidel), Colombia (FARC), Nicaragua (Daniel).
Por último dejó a Venezuela, país al que le correspondió la represión, miseria, censura y promesas de desarrollo.
La situación de Venezuela nos recuerda los días de la “noche oscura” de la revolución sandinista, con consignas tales como: “no pasarán” o “muerte al imperialismo”.
Revolución donde había ríos de leche y miel, camionetonas, flotilla de jeep y diplotiendas para los comandantes y los del partido. Toda nuestra producción de granos básicos se iba de “ayuda” para Cuba.
Tengamos cuidado y reflexionemos en las próximas elecciones, miremos el espejo venezolano. Subir a cualquier aprendiz de dictador es fácil, Chávez fue electo “democráticamente” y hoy los venezolanos no saben qué hacer para sacarlo del poder.