LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Mural de la soberanía

Un recorrido por la Nicaragua de lagos y volcanes a través de una obra de reconocimiento de la territorialidad “patriótica, turística, geográfica”que mide 175 metros cuadrados El paisaje de lagos y volcanes, o simplemente el paisaje tropical selvático o del verano nicaragüense trabajado en caballete o en la mesa de dibujo, en estilos realistas, expresionistas, […]

  • Un recorrido por la Nicaragua de lagos y volcanes a través de una obra de reconocimiento de la territorialidad “patriótica, turística, geográfica”que mide 175 metros cuadrados

El paisaje de lagos y volcanes, o simplemente el paisaje tropical selvático o del verano nicaragüense trabajado en caballete o en la mesa de dibujo, en estilos realistas, expresionistas, abstractos, primitivistas, ha sido un tema tocado en la Nicaragua del siglo pasado con mucho oficio por pintores como Rodrigo Peñalba, Fernando Saravia, Armando Morales, Alejandro Aróstegui, Arnoldo Guillén, Carlos Montenegro, Asilia Guillén y Manuel García y, en décadas más recientes, por Marina Ortega, Hilda Volg, Llelba Uba, Mario Agüero, Abel Vargas y Mauricio Rizo, entre otros; pero llevar el paisaje geográfico como elemento estético magnificado en pintura mural y pintarlo en las salas principales de un centro financiero, es la primera vez en su historia.

De esta manera, la pintura de caballete en este sitio ha sido “desplazada” de sus pasarelas históricas por la novedad de la pintura mural de tema geográfico: Lagos y volcanes de Nicaragua es el título de esta obra de arte público monumental en acrílico, que hace un extenso recorrido de la cordillera volcánica del Pacífico, que parte del Golfo de Fonseca y termina en el Río San Juan, marcando su territorialidad paisajística regional.

Esta obra mural de reconocimiento de la territorialidad “patriótica, turística, geográfica” mide 175 metros cuadrados y fue pintado entre diciembre y febrero por el muralista y arquitecto Federico Matus, en compañía de dos muralistas, dos pintores y su hijo; dicho arte se encuentra ubicado en el principal sector bancario del Centro Financiero LAFISE de Bancentro.

Manifestaciones históricas del muralismo

El historiador Jorge Eduardo Arellano, en su libro Historia de la pintura nicaragüense, ubica al maestro Rodrigo Peñalba como uno de los pioneros del arte contemporáneo, como un diplomado en la Academia de Bellas Artes de Roma, la cual le encargó realizar el primer mural en el Forum de Benito Mussolini. Desde entonces, Peñalba data su “paisaje italiano”, afirma Arellano.

Sin duda, Peñalba fue un gran impulsor del paisaje nicaragüense, expresionista y primitivo. En sus obras se percibe su estilo contemporáneo, empastes fuertes y coloridos intensos en rojos, ocres y amarillos los que también llevó posteriormente a los otros murales que pintó con temas sacros en la basílica de San Sebastián en Diriamba y en la Iglesia del Carmen en Managua.

De esta forma, las huellas de Peñalba también están en la ejecución de otros murales figurativos, sacros que pintó con Fernando Saravia. Por su lado, César Caracas trabajó temas murales de “rescate precolombino”. Leoncio Sáenz y Róger Pérez De la Rocha, por igual. Durante los años de la revolución se produjeron murales con temas eminentemente políticos e históricos, incluso, algunos murales paisajistas de corte primitivista —pintados en Nicaragua y en algunos países europeos— aludían al folklorismo de la revolución y los hermanamientos culturales.

En los últimos años, el pretexto para el arte mural nicaragüense ha variado sensiblemente hacia lo ornamental, ecológico, didáctico y patriótico. En años recientes (2001), en uno de los edificios del Complejo Financiero Pellas, el muralista Reinaldo Hernández recreó con la técnica moderna del británico David Hockney una de sus obras figurativas, denominada Sin título.

Últimamente, en el mismo Centro de LAFISE, en la parte exterior de edificio, se pintó otro gigantesco mural que semeja un “afiche” gigante por su composición y tema tratado que alude segmentadamente a la producción de la riqueza natural de nuestro país y al trabajo tesonero del nica. Dicho arte fue trabajado por el pintor Arnoldo Guillén, el muralista Jesús Castro y otros colegas. Por otro lado, baste recordar el proyecto, Murales de octubre; éste constituyó una excepcional experiencia internacional, centroamericana e italiana, donde el tema político historicista fue pasado por alto y donde vimos converger distintas manifestaciones de las expresiones murales o tensiones propias de este tiempo, como el tema de la guerra, la globalización megaeconómica, la farsa de la politiquería criolla; dichas obras fueron ejecutadas con técnicas que iban desde lo clásico de los frescos hasta lo más informal, como el graffiti.

Paisaje mural con técnica italiana y mexicana

Respecto a su proyecto mural, Lagos y volcanes de Nicaragua, el arquitecto Matus explica que este mural se diferencia de la pintura de gran formato que tradicionalmente han hecho los pintores de caballete o los informales contemporáneos, dado que fue ejecutado tomando en cuenta las técnicas del muralismo italiano clásico aprendido, en parte, de los maestros italianos Sergio Michelini, Mauricio Governatori y Giancarlo Splendiani los cuales hacen énfasis en el tratado de la pared, la aplicación de la pintura mural, manejo de las distancias para las formas y detalles, visión de la espacialidad integradora y armonía con el conjunto arquitectónico.

La propuesta tomó en cuenta el espacio dinámico de la curvatura de la pared donde se pintó. Por otro lado, reveló que la propuesta inicial era desarrollar fragmentos de paisajes seriados en formatos de cuadros con el tema de los volcanes y lagos de Nicaragua pero valorando el espacio de cerca de 60 metros de largo por 2.80 metros de alto, surgió la idea de un mural cosmogónico —de vista aérea— de toda la cordillera del Pacífico.

Dentro de esta nueva realidad se viene a insertar este nuevo proyecto de mural geográfico que recorre panorámicamente el impresionante mapa de la cordillera volcánica nicaragüense, sus lagos, lagunas y cartografía mapeada artísticamente de las principales ciudades.

Dicho recorrido inicia en el Golfo Fonseca, pasa por Chinandega y León, donde sobresalen los conos majestuosos del volcán Cosigüina, el Chonco y el San Cristóbal, el más alto de todos; El Casita, con la característica del trágico deslave, Telica, Santa Clara, el Rota, el violento Cerro Negro, Las Pilas; el Hoyo, en este entorno están las lagunetas de El Galán y la laguna de Asososca de León; en Managua, sus dos conos sagrados, el Momotombo y Momotombito, la Península de Chiltepe y el lago Xolotlán; en Masaya, el Santiago y su inmenso cráter y la laguna de Apoyo; en Granada, su gran lago Cocibolca y los míticos Mombacho y Zapatera; en Rivas, los imponentes Concepción y Maderas y, finalmente, concluye con la gráfica visual del Río San Juan, serpenteando su soberanía nacional hasta su desaguadero en el Atlántico. De esta forma este mural viene a ser el primer manifiesto artístico que deja en claro, como el pinol, el gallopinto, la fritanga y el nacatamal, que la soberanía nacional del Pacífico de Nicaragua parte desde el Golfo de Fonseca y cierra en el desaguadero del majestuoso Río San Juan.

En esta integración espacial y manejo de la composición lineal en la curvatura de la pared, sus esquinas y ángulos, aclara Matus, se hizo recurso de lo que usaban los renacentistas y que el muralista mexicano, Alfaro Sequeiros, le dio un nombre que es la poliengularidad. De esta manera, a las líneas se les dio continuidad visual en la secuencia del recorrido panorámico.

Sobre su aparente “contenido hipnótico” (un trompe-l’oeil que captura la atención del público que ve y lo aprecia como un mapa geográfico y soberano), Matus comenta que este mural no es realista totalmente aunque aparente serlo, sino que es conceptual y real a la vez, dado que se tomaron archivos reales de las imágenes áreas limítrofes, se tomaron fotos panorámicas, se recurrió a mapas de relieves y alturas, la razón era aproximar las secuencias a la realidad para que fuese didáctico y que reflejara el esplendor turístico de la Nicaragua volcánica y soberana, pero el tratamiento es eminentemente plástico y conceptual en la graficada, añadió.

La idea inicial de pintar la cordillera volcánica en secuencia seriada fue de María Eugenia Zamora y de la arquitecta Lorena Zamora. Después de muchas discusiones y valoraciones con los artistas, se elaboró el boceto final dando paso a la ejecución del proyecto mural con visión panorámica donde trabajaron los muralistas, Federico Matus, Sócrates Martínez, Alberto Torres Cerrato y los pintores Geysel Guevara, Denis Canales y Federico Matus, hijo. Esta es la historia de este primer mural didáctico que rinde el más alto tributo al majestuoso esplendor del paisaje nicaragüense y su soberanía nacional.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: