![]()
La Iglesia Católica de Honduras demandó ayer “la correcta, transparente y ágil aplicación de la justicia” en el país y llamó a despolitizar el Poder Judicial.
Por su parte, el cardenal hondureño, Oscar Andrés Rodríguez, abogó por el diálogo entre autoridades y pandillas o “maras” para afrontar la violencia de estos grupos.
La Iglesia Católica hizo sus planteamientos en la Carta Pastoral “Por los caminos de la esperanza”, en la que llamó la atención de las autoridades, los partidos políticos y la sociedad civil sobre la situación social del país.
En el documento, presentado en rueda de prensa, la iglesia clamó por una sociedad más justa y llamó a erradicar la pobreza, impulsar la economía social, resolver el problema agrario, lograr un desarrollo económico equitativo y erradicar la corrupción, entre otros aspectos.
En la comparecencia participaron el cardenal Rodríguez, Arzobispo de Tegucigalpa; su arzobispo auxiliar, monseñor Juan José Pineda, y el vicario de los medios de comunicación, padre José Mora.
Rodríguez dijo que para la Iglesia Católica “es impostergable” la despolitización del Poder Judicial, poner un alto al tráfico de influencias y establecer los procedimientos adecuados para la pronta aplicación equitativa de las leyes.
El religioso demandó “la correcta, transparente y ágil aplicación de la justicia” y que cese la sospecha de que en el país se archivan juicios simplemente por intereses, no importando si éstos son económicos o políticos.
Finalmente se pronunció a favor de un eventual diálogo entre autoridades gubernamentales y miembros de “maras” (pandillas armadas).
Advirtió de que un problema tan grave como el de la violencia juvenil no se resolverá con violencia por lo que, indicó, “tenemos que apelar al uso de la razón y a través del diálogo hacerlos conducir a la razón para que cambien su vida”.
Algunos miembros de pandillas armadas han expresado su interés de abrir un diálogo con el Gobierno hondureño encaminado a poner fin a la ola de violencia que abate al país.
El ministro de Seguridad, Álvaro Romero, dijo la semana anterior a la prensa que “si ellos piden que se les escuche hay que hacerlo”.
MÁS asesinatos
Por otra parte, la organización humanitaria Casa Alianza denunció hoy que 1,976 niños y jóvenes menores de 23 años fueron asesinados en Honduras durante la administración del ex presidente Ricardo Maduro (2002-2006).
El organismo humanitario consideró que el número de muertes durante la administración Maduro se incrementó en un 90 por ciento en comparación con las registradas en el Gobierno del liberal Carlos Flores (1998-2002), que fue de 1,019.