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El nivel de abstencionismo en los comicios regionales para elegir a las autoridades de la costa caribe del país es menor al 60 por ciento, estimó ayer el Instituto de Desarrollo para la Democracia (Ipade).
La tesis del Ipade, según su director ejecutivo Mauricio Zúñiga, es que el padrón electoral regional no fue depurado debidamente.
Para Zúñiga, de los 226 mil costeños registrados oficialmente para votar en los comicios de este domingo, alrededor de 46 mil no tenían por qué estar empadronados.
Observó que en una auditoría al padrón electoral realizada por el Ipade, previo a los comicios, detectaron que 9.9 por ciento de los ciudadanos empadronados —26 mil— son electores que no encontraron por ningún lado. “Posiblemente sean ciudadanos que están fuera del país, muertos o que ahora viven en el pacífico”, agregó.
Zúñiga dijo que existen otros 10 mil costeños empadronados, lo cual sí verificaron que están muertos, presos o viviendo fuera del país.
“O sea que a este 9.9 por ciento, que son 26 mil, le sumamos 10 mil más y tenemos 36 mil electores de más en el padrón electoral”, añadió.
Zúñiga indicó que durante la auditoría también encontraron que existen alrededor de 60 mil costeños que cambiaron de dirección. “De esas 60 mil personas, nosotros creemos que tal vez unas 10 mil se han venido a vivir al pacífico o a otros territorios”, señaló el funcionario.
Por tanto, Zúñiga sugirió restar alrededor de 46 mil personas al padrón electoral de la costa, para medir el nivel de abstencionismo.
Agregó que un padrón depurado podría oscilar los 180 mil electores, lo cual quiere decir, según Zúñiga, que con “un padrón depurado, tenemos un nivel de abstención menor, que puede ser realmente del 50 por ciento”.
Zúñiga hizo esos cálculos tras dar a conocer el tercer informe del Ipade, en el cual resaltó que el porcentaje de votos nulos disminuyó en relación a los dos comicios regionales anteriores.
DISMINUYEN VOTOS NULOS
Observó que en los comicios de 1998 los votos nulos representaron el cinco por ciento del total de votos; tres por ciento en 2002 y este año la tendencia es de 1.8 por ciento.
“Eso significa que la gente tiene mejor experiencia alrededor de depositar su voto, pero también significa que los fiscales han trabajado con mucho mayor conciencia, sin anular votos de los electores por causas que no tienen fundamento”, subrayó.
Zúñiga también resaltó la aplicación de los artículos 41 y 116 de la Ley Electoral, así como el artículo 22 de la Ley de Autonomía, al estimar que se permitió votar al nueve por ciento de personas que no aparecían en el padrón electoral, pero sí tenían su cédula de identidad.
El funcionario también celebró que sólo se haya impugnado menos del cinco por ciento de las JRV.