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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

(LA PRENSA/M. ESQUIVEL)

“Los migrantes podemos aportar más que remesas”

El abogado nicaragüense Eduardo Conrado Gómez, radicado en San Antonio, Texas, desde hace tres décadas, apostó por la docencia y se ha preocupado por contribuir a la superación de sus compatriotas en Nicaragua y Estados Unidos, ayudando a personas de pocos recursos o zonas alejadas para que tengan acceso a una buena educación superior [doap_box […]

  • El abogado nicaragüense Eduardo Conrado Gómez, radicado en San Antonio, Texas, desde hace tres décadas, apostó por la docencia y se ha preocupado por contribuir a la superación de sus compatriotas en Nicaragua y Estados Unidos, ayudando a personas de pocos recursos o zonas alejadas para que tengan acceso a una buena educación superior
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Eduardo Conrado Gómez viene de una familia de abogados y él mismo ostenta el título, pero apostó por la docencia. Llegó a San Antonio, Texas, por dos años, a través del programa Fulbright, y esos dos años se han convertido en 28.

En su labor como director de programas internacionales, maneja todo lo que tiene que ver con el intercambio de profesores y estudiantes, globalización de currículum y entrenamiento internacional.

Conrado Gómez es uno de los fundadores del Programa Cass, de becas, que funciona con fondos de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (AID) y es administrado por Georgetown University, la que brinda herramientas de educación a personas de zonas rurales y de minorías étnicas de los diferentes países latinoamericanos.

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Eduardo Conrado Gómez, director de programas internacionales del Alamo Community College, en San Antonio, Texas, vino a Nicaragua a firmar varios convenios entre la Universidad Politécnica (Upoli y universidades norteamericanas.

Para esta entrevista nos recibió en la casa de su adolescencia, la de sus padres, ubicada en el reparto Los Robles, en Managua.

Este intelectual nicaragüense que llegó a San Antonio para estudiar por dos años a través del programa de becas Fulbright, es pionero en la educación intercultural y considera que esta es parte integral de los intercambios internacionales.

“Fui por dos años, pero al regresar a Nicaragua no me gustó el rumbo que estaba tomando la revolución y decidí regresar a San Antonio, donde ya me habían ofrecido una plaza”, recuerda.

Desde entonces, ha impulsado en el exterior la educación de muchos nicaragüenses y latinoamericanos en general. Pero sobre todo se ha interesado por las personas de zonas lejanas que no tienen acceso a la educación. Por eso fundó, junto a otros intelectuales, el Programa de Becas Cass, que beneficia a las étnicas de los países centroamericanos.

¿Cómo funcionan los community college?

Es una institución de educación superior. El Alamo, donde trabajo, contempla cuatro college, con más de 120 carreras diferentes, alberga a 75 mil estudiantes con más de dos mil profesores, en las carreras de crédito y educación continua.

Las funciones de los community college son de transferimiento. Estudiantes que inician su carrera aquí pueden hacer en este centro los cuatro primeros semestres de cualquier carrera y luego trasladarse a cualquier universidad para obtener licenciaturas o ingenierías.

Todas las asignaturas que ellos miran son transferibles a cualquier universidad.

Los community college se caracterizan por aceptar a estudiantes que no sean admitidos en alguna universidad, por bajo rendimiento, pero nosotros les ofrecemos cursos que los ayuden a superarse, que logren alcanzar el nivel.

Otras de las funciones de estos centros es que brindan carreras técnica, negocios y servicio en sólo dos años.

No somos una escuela técnica, sino de educación superior de puertas abiertas, estamos acreditados en el sistema universitario del sur de los EE.UU. En este país existen 1,200 community college y nosotros somos el segundo más grande en Texas y el número 10 en todo EE.UU.

Entiendo que usted es el fundador del programa de becas Cass. ¿En qué consiste?

Es un Programa Cooperativo de Becas que, en los últimos 10 años, hemos entrenando 25 maestros rurales de Centroamérica y del Caribe, de los cuales siete grupos han sido de maestros rurales. En este año hay cinco nicas.

Son escogidos de las áreas más pobres y desprotegidas de Nicaragua, hay de Bluefields y de Corn Island. Posteriormente llegará otro grupo de Bilwi, de Laguna de Perlas, es decir de diferentes etnias: garífuna, rama, miskita. Este programa es para toda Centroamérica.

La capacitación a través de Cass es de un año. El proceso de selección es a través de redes de apoyo en los diferentes países.

Los beneficiados son jóvenes de escasos recursos económicos, de los diferentes pueblos del país, con características de liderazgo y buen rendimiento académico en sus comunidades.

Después del huracán Mitch, se inició un programa de maestros de obras con nicaragüenses. Esto fue un éxito, por lo que después se amplió a otros países.

¿Cuál es el proceso de selección para optar a una beca Cass?

En cada país hay una red de apoyo, o bien grupos comunitarios que pueden ser iglesias, asociaciones de juventud, grupos de liderazgo. Se evita seleccionar a la gente por conexiones de tipo político. No queremos que venga el pariente del ministro o diputado, esto se hace con un criterio objetivo.

Queremos personas que no han tenido acceso a educación. Lo más bello de este programa es que va a la base social. Ofrecemos carreras técnicas en Rayos X, maestros de obra, maestros de primaria. El que desee una beca Cass no tienen que ser necesariamente bachiller, puede ser un profesional empírico. Muchos de nuestros maestros son empíricos, pero se les mide su experiencia, además la persona debe haber demostrado un compromiso con la comunidad, innovador y de bajos recursos. Las edades pueden ser de 25 a 40 años.

¿Este tipo de educación se queda en las bases o va más allá?

No sólo trabajamos con el Programa Cass, sino también con otros como el Fulbright, que está dirigido al intercambio de maestros y alumnos a las universidades del mundo.

Parte de nuestro programa es también vincularnos con las universidades nacionales. Firmamos un convenio de cooperación entre la Universidad de Texas A&M, la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli) y el Alamo Community College, que a través del Programa Fulbright traerán a 15 profesores norteamericanos interesados en conocer la migración de los nicas a Costa Rica, y cómo la migración ha impactado.

Ellos estarán dos semanas en Nicaragua y dos en Costa Rica. Queremos ver la reflexión de los ticos sobre esta migración. Creo que vamos a encontrar opiniones xenofóbicas, pero también positivas.

En este estudio, previsto para el verano del 2007, invitaremos a profesionales como sociólogos, historiadores, politicólogos y geólogos nicaragüenses y ticos, porque creemos que la migración es un fenómeno que merece ser estudiado desde todos los aspectos.

Además, se traerán a la Upoli profesores del Alamo y Texas A&M, para que apoyen en el área de planificación e investigación, además de ayudar en el diseño del pensum de estudios para mejorar la enseñanza del inglés, como segunda lengua. Este profesor que vendrá por un año también trabajará con las universidades del Caribe del país.

SOBRE LOS MIGRANTES

A su juicio, ¿cuál es el aporte de los migrantes nicaragüenses?

Independientemente del aporte que puedan hacer a través de las remesas, que es lo que la gente tanto se fija, su aporte mayor va más allá de eso.

Yo creo que los migrantes podemos aportar más que remesas, verlo de esa manera es algo limitado, contamos con la experiencia adquirida a lo largo de años en el campo empresarial, académico, técnico, y general de las diversas actividades de trabajo del desarrollo de la fuerza laboral.

Son gente que vienen con otros hábitos de trabajo, con otras éticas, una filosofía de la eficiencia y la productividad, que realmente nos sentimos orgullosos porque es algo que viene a desmentir el mito que se dice que nosotros no prosperamos porque en Nicaragua, porque el nica es un tanto flojo y con falta de iniciativa.

Sin embargo, en un ambiente adecuado y propicio donde se fomenta y se apoya, los nicaragüenses han demostrado que son de alta eficiencia, alta productividad y de cumplimiento en el trabajo.

Yo hasta ahora no conozco (en EE.UU.) a ningún nicaragüense que viva de asistencia social o de algún programa donde se le limite a trabajar; al contrario, con orgullo los nicaragüenses en todos los niveles sociales son grandes trabajadores.

Todos ellos son gente que vienen con nuevas ideas, con actitudes innovadoras, con deseos de ver hacia adelante.

Y cuando hablo del nicaragüense no hablo sólo del hombre, me refiero sobre todo a la mujer, que ha sido muy valiente y se ha distinguido. Todos ellos han vencido dificultades de adaptación, dificultades de otra lengua, otra cultura, otro sistema.

¿Qué considera que es lo que más han demostrado los nicaragüenses en el exterior?

Ellos no sólo han sobrevivido, sino que también han sobresalido en un mundo que al principio era extraño. Esas personas han demostrado inteligencia, valor, espíritu emprendedor y una gran capacidad de adaptación.

¿Cree usted que los jubilados nicaragüenses en el exterior desean regresa al país?

Ya han pasado casi 26 años (desde 1979, año del triunfo de la revolución sandinista), cuando una gran mayoría de nicaragüenses salió del país y muchos de ellos pasarán a retiro y piensan regresar. Yo mismo pienso volver en dos años más.

Y cómo jubilado en Nicaragua ¿a qué se dedicaría?

Dentro de dos años me jubilo y estoy decidido a regresar al país. Aunque no me veo como un jubilado de hamaca y chinelas, sino que deseo compartir mi experiencia con alguna institución de educación en Nicaragua. Sería muy egoísta de mi parte si no lo hiciera.

¿Los nica en Texas piensan en el voto?

Algunos sí, pero más que el voto se necesita que se facilite la cédula de identidad. Los nicaragüenses insistimos en la necesidad de tener una cédula de identidad que permita tener cuenta de banco, abrir negocios, porque muchos que vienen de visita se sienten sin identidad en su propio país y eso es doloroso y frustrante; porque sin una cédula no pueden realizar muchos trámites.

Pero muchos como yo quisiéramos ver reformas a ciertas leyes, que nos afectan a los que hemos estado ausentes por muchos años y no podemos optar a ciertos cargos, si no ha pasado cierto tiempo o si no renuncian a su otra nacionalidad. Entonces, sienten esto como un castigo.

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