Certificación empresarial:¿La única salvación?

Hay un creciente desempleo de egresados de carreras vinculadas con las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). Al mismo tiempo se sigue buscando profesionales, pero bien calificados y especializados, para proyectos y puestos. Esta aparente contradicción tiene una explicación muy sencilla: las universidades no “producen” los profesionales, que el desarrollo del país necesita. Ninguna […]

Hay un creciente desempleo de egresados de carreras vinculadas con las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). Al mismo tiempo se sigue buscando profesionales, pero bien calificados y especializados, para proyectos y puestos. Esta aparente contradicción tiene una explicación muy sencilla: las universidades no “producen” los profesionales, que el desarrollo del país necesita. Ninguna sorpresa tomando en cuenta que la abrumante mayoría de los planes de estudio fue concebida hace 10 años o más, y no hay control de calidad alguna en cuanto a los resultados.

No obstante, y aún más lamentable, la misma mayoría de universidades se opuso a que el Comité Nicaragüense en Pro de una Sociedad de la Información (Coniprosit) incluyera la formación de profesionales TIC, así como pertenencia y calidad de la misma, en su agenda de seguimiento, alegando que se resolvería el problema dentro de unos cuantos años por medio del futuro proceso de acreditación de las universidades, olvidándose tácitamente que se acreditará instituciones mas no se certificará carreras, mucho menos egresados.

¿Qué alternativas hay a corto plazo para los egresados y estudiantes, o para las empresas e instituciones que necesiten profesionales con cualidades aseguradas? Lo son las certificaciones en base de exámenes estandarizados en tecnologías específicas, como el ingeniero certificado en diferentes ramas de tecnologías de Cisco (Redes) o de Microsoft. Ofertas similares de certificación hay para tecnologías IBM (Diseño de Sistemas), JBOSS (Servicios WEB), Oracle (Diseño de Sistemas) y otros.

Para obtener un certificado, el candidato tiene que pasar uno o varios exámenes. Se usa el mismo examen en Nicaragua, en los EE.UU. o en Europa; así los certificados son comparables por definición y procedimiento.

A los examinados corresponden cursos estandarizados, que ofrecen los contenidos y conocimientos requeridos para pasar por el examen. Hay una oferta comercial y medio-comercial en Nicaragua tanto de exámenes como de cursos.

Por las reglas mismas de certificación, quien ofrece cursos no puede ofrecer la realización de exámenes y viceversa, es decir, hay un control implícito de la calidad de los cursos al informarse cuántos egresados lograron pasar el examen independiente.

Un ejemplo son los cursos ofrecidos por el Centro de Transferencia Tecnológica en cooperación con la GBM, teniendo a Sylvana/Prometric como certificador.

Este sistema de certificación tiene limitaciones, puesto que se certifican conocimientos muy especializados enfocados en productos y tecnologías de sólo algunos proveedores. Además certificarse, si se incluye los cursos, no es nada barato. Sin embargo en las circunstancias mencionadas, parece como la única opción rápida y viable para, como futuro profesional, mejorar los chances de encontrar trabajo y, como empleador, para tener cierta garantía mínima a la hora de contratar.

Si hubiera interés por lado de las universidades, habría una mejor solución: el currículum universitario incluiría en su parte práctica los cursos estandarizados y el graduado recibiría con su título al mismo tiempo una o varias certificaciones, una vez aprobados los exámenes correspondientes. Esta solución pudiera implementarse en cooperación entre los sectores privados y académicos a muy corto plazo, pero la mayoría de las universidades al parecer ni siquiera está interesada en evaluarla.

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