- CARTAS AL DIRECTOR
Honradez
“Son de más valor la honradez y el talento que la riqueza”.
Acreditación
Me sumo a la protesta que enviara el doctor Carlos Tünnermann con fecha 17 de abril, en respuesta a las declaraciones del diputado Orlando Mayorga, quien afirmó que los miembros del Consejo Centroamericano de Acreditación (CCA) “se han lucrado y se han beneficiado de muchos fondos que ellos han logrado a través de ese sistema de acreditación”.
En mi calidad de representante de Nicaragua ante el CCA aclaro que al igual que mis colegas miembros del CCA, no he recibido ni salario, ni dieta alguna. Mi trabajo ha sido ad-honorem y únicamente recibo de la institución donde laboro el permiso correspondiente cuando asisto a las sesiones de trabajo.
Me asombra que el diputado Mayorga formule estas declaraciones debido a que personalmente he asistido a la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional a presentar el trabajo del CCA.
Así también, le he invitado a la mesa de Evaluación y Acreditación del Foro Nacional de Educación, la cual coordino y en la que hemos presentado las experiencias del mismo CCA y hemos discutido temas relativos a la acreditación en Nicaragua.
Es lamentable que el diputado Mayorga aproveche los medios de comunicación para difamar a una instancia centroamericana que se ha construido con la participación de distintos sectores sociales, académicos y políticos que unifican esfuerzos en pro de la mejora de la educación superior centroamericana.
También es lamentable que estas declaraciones no abonen al fortalecimiento del CCA, institución regional que fue reconocida por los ministros de Educación de Centroamérica como único organismo oficial regional de acreditación de la educación superior.
Además el CCA ha sido admitido como órgano consultivo del Sistema de Integración Centroamericana.
El CCA, desde su experiencia, podría apoyarnos en la creación y organización de un Sistema Nacional de Acreditación de la Educación Superior en Nicaragua que cumpla con los estándares de calidad que a nivel centroamericano e internacional se exigen.
Insto al diputado Mayorga a que tenga la valentía de rectificar las declaraciones injuriosas y calumniosas que afectan mi prestigio y el de mis colegas centroamericanos o que demuestre sus aseveraciones con evidencias irrefutables.
Maribel Duriez González
Evasores
Me identifico con el candidato liberal. Tenemos muchas y extrañas coincidencias. Él, hace cinco años que no paga los impuestos de algunas de sus propiedades; yo tengo cinco años de tener acusaciones en varios juzgados de Matagalpa, promovidas por el Procurador de Finanzas de la Dirección General de Ingresos (DGI), donde alegan que soy evasor de impuestos.
El doctor José Rizo tiene 26 años de producir excelente café de exportación, por eso le cobran impuestos. Yo tengo 26 años de escribir artículos de opinión criticando la corrupción institucional, no tengo ni en qué caer muerto pero me han hecho aparecer como gran comerciante, exportador y ganadero y las acusaciones espurias son para silenciarme.
El doctor Rizo, desde que regresó al país y se renacionalizó nicaragüense, se provee del Estado y es proveedor del mismo.
Yo tengo dificultades para viajar a Jinotega y Sébaco por lo deteriorado del camino. Rizo tiene el mismo problema y ahora sale por el Guayacán, cerca de Sébaco, se evita pasar por Matagalpa porque le están pidiendo la reparación de la carretera. Además, como hombre sincero, completo y eterno, asegura públicamente que los matagalpinos y jinoteganos no lo quieren.
Coincido con el doctor José Rizo sobre el aumento de la producción. Si él ganara las elecciones, yo aumentaría mis oraciones al Señor para que no se haga realidad el sueño de tanto aventurero que tratará de salir de la pobreza.
En los primeros meses pediría a Dios que trasforme en un nuevo hombre a Byron Jerez, al que tal vez Rizo nombraría como nuevo director de la DGI. Y me sentaría a esperar que don Daniel Ortega, el poder real y verdadero en Nicaragua, ponga a trabajar a los buseros , médicos y maestros y no les autorice más huelgas.
Leopoldo Villalta
Matagalpa
Telefonía celular
En estos tiempos, en todo el mundo y también en este país, el teléfono celular se ha convertido en un instrumento de mucha valía, para agilizar los negocios, los asuntos familiares y de trabajo. Las compañías que ofertan este servicio los proponen a manos llenas, en diferentes promociones que los hacen atractivos para los pobladores.
Pero el calvario comienza cuando el teléfono empieza a dar problemas y tiene uno que presentarse a las oficinas de servicio al cliente y se encuentra con una fila interminable, una atención deficiente y por si fuera poco, hay que esperar más de una hora para poder ser atendido. Encima de todo, aguantar el ser tratado como si uno les fuera a pedir algo y no se ponen a pensar que por cada uno de esos usuarios es que están trabajando en esa compañía.
Creo firmemente que si a uno le informaran el día en que decide comprar un celular de todos los problemas que va a pasar cuando necesite de algún tipo de servicio de parte de la compañía, nos abstendríamos a lo inmediato de hacer este tipo de transacciones.
Es necesario que los gerentes o dueños de estas empresas realmente hagan una revisión del servicio que están prestando y del trato que le están brindando a sus clientes.
Está fuera de toda lógica que para hacer cualquier tipo de transacción, sea la que sea, el usuario tarde más de una hora para solucionar el problema que presenta.
Atención señores de Movistar, Enitel y PCS (Alo). Los clientes merecen un mejor servicio de parte de sus correspondientes compañías. Recuerden que “el clientr siempre tiene la razón”.
María Helena Somarriba García
Colonia Independencia
Ley del ruido
Por este medio felicito a la joven Ana Gabriela Padilla, por su artículo Insoportablemente ruidosa, publicado en el Diario Hoy el viernes 7 de los corrientes. Estoy absolutamente de acuerdo con todos los aspectos del escrito.
Cuando se aprobó la Ley sobre el ruido me alegré creyendo que los ciudadanos íbamos a descansar del martirio a que nos someten: almacenes comerciales, lugares donde hacen fiestas, vecinos vulgares, autoparlantes, etc., que como dice la joven Padilla, lejos de atraer clientes, más bien nos corren, pues soy de las que huyen del ruido, que por si no lo saben, nos daña el oído de forma permanente.
Se dice que dicha ley no prosperó debido a la protesta de las denominaciones evangélicas, que no sé de dónde han sacado que el Señor es sordo y hay que gritar, para que Él oiga.
Como ciudadanos que somos debemos exigir respeto a nuestros derechos. Que cada quien escuche lo que guste; pero que lo escuche sólo él.
A los almacenes comerciales les aseguro que, cuando más volumen pongan a su propaganda, menos clientes llegarán, pues mis oídos y el de las demás personas, que no somos sordas, no soportamos el volumen infernal que ponen en estos negocios; que por respeto a sus empleados deberían bajar el volumen.
Insto a la Policía, que debe ser el cuerpo que resguarde y defienda los derechos de la población, a cumplir con su deber y no permitir que se vulneren los derechos ciudadanos.
Argentina Velásquez O.
Masaya
Bula cardenalicia
Referente a la información: Obando con nuevo mensaje sobre Ortega, publicado ayer en LA PRENSA, me pregunto si estamos leyendo algo así como una “bula cardenalicia”. (Bula en el sentido histórico, y no las definiciones actuales).
Promover a Ortega es dar la espalda a su gran amigo y benefactor, Arnoldo Alemán. Hablar del arrepentimiento de David, sin mencionar el modelo de Zaqueo, es no decir la verdad completa, lo que equivale a una completa mentira. ¿Cuánto dio, o prometió Ortega por su “bulita”? Algún día se sabrá.
Ramón Salgado Valle
Idioma inglés
Qué lástima que los señores de ANDEN rechacen el inglés como segunda lengua. En Europa la mayoría de las personas habla su lengua materna, más inglés, alemán, francés, español; y en ninguno de los casos se puede decir que Estados Unidos domina.
El idioma inglés no es patrimonio de nadie. Y sobre todo quita la barrera de la comunicación en cualquier lugar.
Eso no es nacionalismo…
Sergio Pichardo